Si os soy sincero, no había oído hablar de Silicon Valley Bank en mi vida, supongo que como cualquiera de San Francisco que tampoco habrá escuchado hablar de Caja Rural aunque en este caso quien está en apuros es el banco de la bahía que si bien no es de los llamados «sistémicos» si tiene su importancia ya que era el de moda entre las start ups más molonas y que más dinero mueven.

Para fortuna y desgracia los problemas bancarios en EEUU suceden muy rápido y el pánico se ha extendido en las bolsas mundiales por el peligro de un contagio global. principalmente a que los clientes de los bancos retiren los depósitos y se corra el riesgo de una crisis de liquidez. Lo peor que le puede ocurrir a un banco.

¿Y como se vive de primera persona una estampida bancaria?

Para comprender mejor como es esto de que tu banco se quede sin dinero os pego un hilo de twitter de un español que tiene su empresa en California y es un cliente de Silicon Valley Bank.

Silicon Valley Bank era el banco principal de dos de nuestras empresas, de mis ahorros personales y de mi hipoteca. Así se desarrollaron las cosas:

Jueves, 9 AM: en un chat con más de 200 fundadores de empresas tecnológicas (la mayoría en el Área de la Bahía), empiezan a surgir preguntas sobre SVB.

10 AM: algunos sugieren sacar el dinero de SVB por seguridad. No hay inconvenientes.

10:50 AM: Leo los mensajes. Cancelo la reunión que tenía. Pido a mi esposa, Tania, que transfiera todo nuestro dinero personal a otros bancos. Llamo a mis equipos. Les pido que hagan lo mismo. Uno, está en el dentista, tiene que interrumpir el procedimiento y correr a casa.

11:10 AM: No podemos sacar el dinero de ninguna de las cuentas. Para nuestros ahorros personales, no tenemos otras cuentas bancarias fácilmente disponibles. Para una de las empresas, los permisos no están configurados para permitir sacar esa suma de dinero.

Sólo podemos sacar la mitad del dinero. Lo transferimos a Ameritrade, ya que no disponemos de ninguna otra cuenta bancaria. Para la 2ª empresa, las credenciales bancarias habían sido cambiadas. No puedo acceder.

11:15 AM: Tania se pone en contacto con otro banco con el que ya estábamos en conversaciones, UBS. Les pide que abran una cuenta bancaria pronto.

11:20 AM: Cambio los permisos para la 1ª empresa. Solicitamos otra transferencia a Ameritrade por el dinero restante de esa empresa. Tenemos que esperar a que salgan las transferencias.

11:25 AM: Después de una larga espera, consigo hablar con un agente de SVB. Me restablecen las credenciales para la 2ª compañía.

12:00 PM: Todos mis chats con fundadores de empresas tecnológicas en EE.UU. se encienden con lo que está pasando. Obviamente, tenemos una fuga de bancos. Es surrealista.

12:30 AM: Solicitamos dos transferencias para todo el dinero de la segunda empresa a Mercury.

12:38 PM: Las transferencias a Ameritrade están hechas. La 1ª compañía está a salvo.

12:45 PM: Firmamos decenas de documentos -sin leerlos- y completamos la apertura de una cuenta bancaria personal en UBS.

13.30 PM: SVB es un banco sólido. Conozco a su director general, Greg Becker. Creo que se trata de un problema temporal causado principalmente por el pánico de la gente. Se recuperarán. Compro acciones de SVB a precios que considero significativamente bajos.

14:09 PM: Uno de las transferencias de la otra empresa se realiza.

3:00 PM: Mis charlas con fundadores tecnológicos de América Latina empiezan a ponerse al día.

16:05 PM: SVB nos llama. Nos dice que nuestros ahorros se transferirán el mismo día, como habíamos solicitado.

16:10 PM: Nos subimos a un avión para regresar a San Francisco.

11:50 PM: Aterrizamos. Nos enteramos de que la segunda transferencia para la segunda empresa aún no se ha procesado. Peor aún, la transferencia para sacar nuestros ahorros personales del SVB sigue en espera.

2 AM: Nos vamos a la cama.

Viernes 7 AM: Me despierto. Nada. Las acciones de SVB han bajado un 60% durante la noche.

7:30 AM: Cancelo todas las reuniones de la mañana para centrarme en el problema.

8:00 AM: Me entero de que el banco está ahora en manos del Gobierno. Las acciones que compré el día anterior probablemente ya no valgan nada. Cometí un error.

9:00 AM: Organizo una reunión con mi equipo. Explico lo que está pasando. Respondo a las preguntas.

Todo el día: Esperar y hacer frente a la ansiedad. Ayudar a otros empresarios. Compartir lo que sabemos. Responder a las preguntas de los inversionistas.

4:00 PM: Me doy cuenta que el dinero para la empresa con la transferencia pendiente está a salvo. Estará disponible a partir del lunes. Desafortunadamente, para nuestros ahorros personales, sólo una parte está a salvo. Es posible que recuperemos la mayor parte del dinero. El porcentaje, sin embargo, sigue sin estar claro. Puede tomar años.

Realmente es mala suerte, es algo que le puede ocurrir a cualquiera ya que el sistema bancario no está preparado para que todos sus clientes quieran sacar su dinero de golpe y es algo de lo que ningún banco se libra, bastaría cualquier rumor infundado para que cualquiera se vaya a pique.

Por otro lado, la subida de tipos tan vertiginosa que estamos sufriendo puede provocar nuevos casos como este, basta con que se incremente levemente la morosidad como para que empecemos a ver entidades financieras en apuros.

Se avecinan tiempos revueltos, no tanto como en el 2008 pero sí con sustos gordos que en algunos casos arruinarán negocios y familias.