Esta semana he leído el estremecedor documento de un famoso deportista relacionado con el mundo del motor que estuvo perseguido durante bastante años por la mafia y esto es lo que contaba.

Llegaron incluso a enviar unos emisarios al propio ‘paddock’ para forzarme a firmar una documentación. Me asaltaron y bloquearon mi salida cuando me dirigía a subirme a la moto minutos antes de empezar una carrera. Igualmente, tuve que adelantar el dinero que me exigían, para evitar embargos y situaciones humillantes

Se trata del motociclista Jorge Lorenzo y sus problemas con la Hacienda Española que en muchas ocasiones se comporta igual que la mafia, en donde la presunción de inocencia no existe y la prepotencia se impone.

Sé que me estoy metiendo en un tema espinoso y antes de que alguien me diga que hay que pagar la sanidad y la educación de nuestros niños ya lo digo yo. Hay que pagar impuestos para costear la sanidad, la educación, las carreteras y mil cosas más, pero si alguien decide irse a otro país porque allí paga menos impuestos, por mucho que nos disguste uno tiene que pagar los impuestos donde viva y no debemos tratarle como a un delincuente y utilizar los recursos del estado para acosarle. Existen límites que no hay que sobrepasar por muy famosa que sea la víctima. Realmente lo que busca hacienda en estos casos es repercusión mediática, una campaña publicitaria sobre el poder que tiene y lo poco rentable que sale enfrentarse a ella. Pese a que muchas son las veces que no tienen razón es mejor pasar por el aro a estar años pleiteando reclamando lo que es tuyo, juegan al desgaste y en eso son muy buenos.

Hace tiempo leí un discurso bastante curioso que argumentaba por qué la mafia es mejor que el estado, veamos sus razones

Probablemente no haya ninguna carta que de más miedo que esta: