Las predicciones del mercado inmobiliario para 2023 no son del todo favorables. Se estima que la cantidad de compraventas caerá y que lo mismo podría ocurrir con los precios, aunque no existe consenso en cuanto a las cifras exactas. 

La Universidad de Barcelona, en colaboración con la inmobiliaria catalana Forcadell, prevé una caída del 15% en las transacciones si los tipos de interés del Banco Central Europeo superan el 3% actualmente están al 2,5%. La consultora Atlas Real Estate Analytics, por su parte, estima un desplome del 15,4%. En cuanto a los precios, la consultora prevé que caerán tan solo un 0,9%, mientras que Bankinter es menos optimista: estima una contracción del 3% en el valor de la vivienda para este  año.  

Y hay más. Los especialistas de HelpMyCash, web dedicada a la comparación inmobiliaria, anticipan que el tiempo medio de venta se alargará como consecuencia de la reducción de la demanda de viviendas. Y aunque lo que ocurrirá en 2023 todavía es un tanto incierto, seguirán existiendo alternativas para vender una casa en tiempo récord. 

Empresas que compran casas en siete días

Los iBuyers son empresas que compran casas al contado en siete días. Su modelo de negocio consiste en adquirir propiedades para reformarlas y ponerlas nuevamente a la venta. Además, se encargan de todos los trámites y el papeleo necesario para llevar a cabo la operación, por lo que no solo permiten vender en tiempo récord, sino que también reducen el estrés habitual al que se enfrentan los propietarios durante la operación. 

Los expertos de HelpMyCash explican que vender una casa a un iBuyer es muy sencillo. Basta con completar un formulario en la web y en un plazo de entre 24 y 48 horas, el propietario recibirá una llamada de un asesor. Este evaluará si las condiciones de la vivienda que se quiere vender se adaptan o no a sus requisitos, pero si lo hace, proponen una oferta de compra inicial y programan una inspección presencial para que un técnico evalúe la propiedad in situ. Si todo va bien, el iBuyer hará una segunda oferta de compra definitiva que el propietario puede aceptar o rechazar. Si la acepta, la venta se puede cerrar en solo siete días. 

Se ocupan de todos los trámites y el papeleo

Y eso no es todo. Los iBuyers también se encargan de todos los trámites y el papeleo necesarios para cerrar la operación. La mayoría cuenta, incluso, con un departamento legal donde pueden asesorar al propietario en caso de herencias o divorcios, si fuera necesario. 

“La ventaja de los iBuyers es que pueden garantizar una venta rápida”, explica Paula Eseiza, experta inmobiliaria en HelpMyCash, “y además, no dependen de la concesión de una hipoteca como ocurre en una venta convencional, por lo que los riesgos de la operación se reducen considerablemente”, apunta. Pero también advierte que el precio de compra suele ser más bajo que el que podría obtenerse en condiciones normales, puesto que la inmediatez también tiene su coste. 

Exigen algunos requisitos

Y aunque los iBuyers están en pleno proceso de expansión, por el momento no trabajan en toda España. Suelen comprar casas únicamente en ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia, Málaga, Sevilla, Zaragoza o Bilbao, entre otras. Además, suelen establecer una serie de requisitos, como que la vivienda no sea un sótano, que tenga ascensor si se encuentra en una cuarta planta o superior o que el inmueble esté desocupado o se desocupe en un plazo máximo de dos meses, aunque esto varía de una empresa a la otra.

Los expertos de HelpMyCash aseguran que el modelo de negocio de los iBuyers apunta a un público específico, que quiere vender su casa rápido y sin ocuparse de los trámites. Por eso, aconsejan pedir siempre una oferta a un iBuyer antes de proceder con la venta. Si esta satisface las necesidades del propietario, podrá vender en tiempo récord, independientemente de las condiciones del mercado. De lo contrario, puede ponerse en contacto con un profesional inmobiliario para vender la propiedad de manera habitual.