En este blog somos pobres hasta para soñar y puestos a imaginar en que nos toca la lotería no lo hacemos con el gordo, si no con una pedrea de 1.000€. Así que imaginemos que tenemos tres décimos y nos tocan 3.000€, convirtiéndose en uno de los días más felices de la vida (somos así de tristes). Invitamos a unas cañas y unas tapas y nos quedan 2.900€ para amortizar la hipoteca.

Y aquí empieza el primer problema que experimentan los que tienen dinero. ¿Amortizar cuota o plazo?. Esta es, con diferencia, la pregunta más realizada en este blog y que no tiene una respuesta sencilla y única.

Al contrario de lo que ocurría con el Euribor en negativo, que la respuesta era igual para todos (no amortizar nunca) ahora sí sale rentable amortizar la hipoteca y cuanto más alto esté, más rentable nos saldrá.

En cuanto a la duda sobre si hacerlo en cuota o plazo, depende de la situación de cada uno y del capital pendiente y aquí lo contamos muy bien hace muchos años.

Hagas lo que hagas, dejas de deber lo que amortizas, y el valor actual de lo que amortizas es el importe que amortizas (tan insultantemente evidente como lo de las peras y las manzanas ¿verdad?), o sea que no hay opción mejor ni peor, en todo caso podremos decir que preferimos una u otra, pero eso ya son consideraciones subjetivas.

Resumiendo, hagas lo que hagas está bien y no te vuelvas loco con la calculadora. Haz lo que mejor puedas soportar en un futuro.

No obstante antes de realizar cualquier operación conviene hacer cuentas y sobretodo conocer las comisiones de amortización anticipada que te va a cobrar el banco que en el caso de las hipotecas variables puede ser de hasta el 0.5%.

Por otro lado, un lector nos explicó perfectamente un par de escenarios.

Yo diferenciaría varios escenarios:

1) Si te queda mucho capital pendiente, como los intereses que vas a pagar, se generan en base a este capital pendiente multiplicado por el tipo de interés vigente, y la cuota resultante te va a ahogar el mes a mes, creo que lo razonable es reducir cuota. Aunque pagues más intereses a la larga, al corto plazo interesa poder llegar a fin de mes sin apreturas.

Si la cuota resultante tras la revisión del tipo de interés no compromete tus pagos mensuales (porque cobras un muy buen salario o no tienes otros gastos importantes, o tus ingresos superan con creces tus gastos) quizás lo más sensato es reducir tiempo con lo cual pagas menos intereses.

2)Si el capital pendiente no es elevado y la nueva cuota mensual no te va a resultar incómoda, podrías reducir el tiempo para evitar pagar intereses de más. Ya que cuanto más dura la operación, más intereses se pagan.