Los efectos de la inflación son demoledores, especialmente por lo difícil que es combatirla y lo fácil que es que se desmadre, terminando algunas veces en caídas de gobiernos y guerras.

Veamos los 10 efectos más comunes que produce el descontrol de los precios.

1. Reduce el poder adquisitivo

Este es el más obvio e inmediato. El poder adquisitivo se refiere a la cantidad de bienes y servicios que puedes comprar con una unidad monetaria.
Al aumentar la inflación, tendrás que gastar más para comprar la misma cantidad de productos o servicios, lo que limita tu poder adquisitivo.
Es lo que notas cuando vas a hacer la compra, que con el mismo dinero cada vez llenas menos el carrito bien porque todo cueste más o porque lo que venden es más pequeño (la «reduflacción»)

2. Disminuye la valoración de la moneda

El aumento de los precios hace que el dinero pierda su valor.
El valor de la moneda cae porque hay que gastar más para comprar la misma cantidad de bienes y servicios. Esto provoca, además, que los bienes importados (como el petróleo) cuesten más con lo que los precios subirán en un futuro y la moneda se devaluará aún más.

3. Infla los tipos de interés

Una inflación persistente significa que hay un exceso de oferta monetaria. Y una forma de reducir el dinero que circula en la economía es mediante el aumento de los tipos de interés.
Subir los tipos de interés ha sido una política monetaria probada para manejar la inflación.
Cuando la inflación es alta, los bancos centrales suben los tipos de interés para desalentar el endeudamiento y frenar la subida de los precios. Cuando los tipos de interés suben, se tiende a ahorrar más reduciendo los gastos. A su vez, la oferta de dinero disminuye, haciéndolo más escaso y valioso.

4. Aumenta la desigualdad económica

Los hogares con bajos ingresos y los trabajadores con salario mínimo son los que más sufren durante los periodos inflacionistas. Con el aumento de los precios de las necesidades básicas, tienen que gastar una mayor proporción de sus ingresos en alimentos, combustible, salud, vivienda y otras necesidades.
Por otro lado, los hogares ricos que poseen activos como acciones, bienes inmuebles u oro no son tan golpeados por la inflación. Como los precios de estos activos superan la tasa de inflación, sus propietarios pueden obtener altos rendimientos.
Así, mientras los pobres tienen que gastar más sólo para sobrevivir, los ricos apuntalan sus beneficios y ganan más, alimentando la desigualdad económica.

5. Aumenta el coste de la vida

A medida que los costes de los bienes y servicios aumentan, los consumidores tienen que gastar un porcentaje mayor de sus ingresos para mantener su nivel de vida actual. Pero si los salarios no experimentan un aumento proporcional, tendrá que gastar más incluso para cubrir las necesidades básicas.
Sin embargo, aunque gane más durante la inflación, es probable que se vea empujado a un tramo impositivo más alto.
Las personas con bajos ingresos también están en desventaja, ya que el salario mínimo no aumenta necesariamente en épocas de inflación. A su vez, sus ingresos nominales van por detrás del resto de la economía.

6. Impulsa el gasto y la inversión

La depreciación del valor del dinero durante los periodos inflacionistas suele obligar a los consumidores a gastar más antes de que el valor de su efectivo baje más. He aquí cómo la expectativa de inflación impulsa a gastar e invertir más:
Los consumidores se abastecen de combustible, alimentos, productos básicos, ropa, etc., por temor a una mayor inflación futura.
Las empresas realizan inversiones de capital inmediatas que, de otro modo, se producirían en el futuro.
Los inversores compran activos como el oro para compensar las pérdidas sufridas por el aumento de los precios.

El problema es que este comportamiento puede llevar a una espiral inflacionista.

7. Reduce el desempleo (pero no siempre)

Existía la teoría de que una mayor tasa de inflación podía reducir el desempleo. La lógica era que una inflación elevada aumenta la oferta de dinero, que a su vez, alimenta la demanda. Al aumentar la demanda, las empresas necesitarían contratar más empleados.
Según la «Curva de Phillips» desarrollada por el economista A.W. Phillips en 1958, la inflación y el desempleo comparten una relación estable e inversa: a medida que aumenta la inflación, la tasa de desempleo disminuye, algo que está ocurriendo ahora en muchos países.

8. Estimula el crecimiento a corto plazo

La inflación se produce debido a un exceso de oferta monetaria en una economía. Este exceso de oferta impulsa una mayor demanda, fomentando un mayor gasto de los consumidores. Cuando se gasta más en bienes y servicios de consumo, se contribuye al crecimiento de la economía.
Así, una tasa de inflación moderada estimula la actividad económica y aumenta la tasa de crecimiento a corto plazo.
Sin embargo, cuando la inflación aumenta y se mantiene durante mucho tiempo, las contramedidas, como la subida de los tipos de interés, frenan el gasto y hacen retroceder el crecimiento.

9. Aumenta los precios de los activos

Durante los periodos inflacionistas continuos, las empresas y los consumidores apuntalan su dinero en activos no líquidos como los bienes inmuebles, el oro, las acciones y los bonos. Dichos activos superan la inflación y sus precios aumentan más rápido que el precio de otros bienes y servicios.

10. Reduce la deuda efectiva

Esto es especialmente importante para los hipotecados, si eres un deudor, el dinero para pagar tu préstamo o hipoteca pierde valor durante la inflación. Por ejemplo, si haces pagos mensuales de 1000€ para una hipoteca, el valor de los 1000€ sigue bajando mientras persista la inflación.
Pero los sueldos y salarios aumentan con la inflación.
¿Cómo afecta esto al pago de la deuda?
La tasa de amortización efectiva de su deuda disminuye si sus ingresos aumentan con la inflación creciente. Aunque esto beneficia a los deudores a corto plazo, el aumento constante de los niveles de precios lleva a los bancos a subir los tipos de interés para protegerse de la presión inflacionista.
Como resultado, los deudores podrían tener dificultades para recibir créditos si la inflación persiste.