Aunque ya está casi olvidado, el caso Enron marcó un antes y un después en la historia de los EEUU ya que se trató del mayor escándalo financiero de la historia que se llevó por delante a su empresa auditora (Arthur Andersen). En su época, fue la reorganización por bancarrota más grande en la historia económica del país.

Como consecuencia del escándalo, se promulgaron nuevas regulaciones y leyes para ampliar la exactitud financiera de las compañías cotizadas en bolsa y que no volviese a pasar nada similar.

Y ha vuelto a pasar, aunque peor.

Tras la caída del gigante de las criptomonedas FTX y su declaración de bancarrota están saliendo a la luz documentación de la empresa. En ella, el director general de reestructuración designado, John Jay Ray III, que supervisó el procedimiento de quiebra de Enron, califica el caso de FTX como el peor de su carrera.

«Nunca en mi carrera he visto un fallo tan completo de los controles corporativos y una ausencia tan completa de información financiera fiable como ocurrió aquí».

Veamos algunos datos.

El FTX Group no mantenía un control centralizado de su efectivo, ni siquiera llevaban una lista actualizada de todas sus cuentas bancarias y eso que tenían al menos 564 millones de dólares en las cuentas corrientes.

La empresa carecía de algún tipo de gestión de los empleados y no sabía ni cuantos empleados tenía, ni sus condiciones, ni lo que hacían puede que incluso existan empleados falsos. Los empleados cobraban a través de un chat online, y los gerentes «aprobaban los desembolsos respondiendo con emojis personalizados.»

La empresa prestó al CEO Sam Bankman 1.000 millones de dólares para uso personal.

FTX utilizó el dinero de sus clientes para comprar casas y productos de lujo a sus empleados.

Carecían de libros contables de sus activos.

Sam Bankman tomaba todas las decisiones en aplicaciones de mensajería que se autodestruían y utilizaban programas informáticos diseñados para ocultar el mal uso de los fondos de los clientes

Pese a ser una compañía valorada en 32.000 millones de dólares carecían de consejo de administración

FTX tenía invertidos miles de millones en otros activos diferentes a crypto.

Una parte sustancial de los activos de FTX puede estar desaparecida o robada ya que en los últimos días se produjo un hackeo a la plataforma que se saldó con la sustracción de más de 600 millones de dólares que podría haber sido producido por un antiguo empleado.

Como colofón, la empresa transfirió más de 400 millones de dólares el día que anunció bancarrota.

Y estos eran los serios del mundo de las criptomonedas.