Tenemos culebrón y de los gordos, de esos que están haciendo perder mucho dinero a mucha gente.

FTX era la segunda empresa más importante de criptomonedas, dirigida por Sam Bankman-Fried, un gurú del sector, en enero, la empresa captó 400 millones de dólares de Softbank y otros socios para alcanzar una valoración de 32.000 millones de dólares. Tenía mucho respaldo financiero con lo que sus clientes podían estar seguros.

FTX llevaba varios años desarrollando una agresiva estrategia de marketing y marca. En el verano de 2021, compró los derechos de la franquicia de la NBA, los Miami Heat por la friolera de 135 millones de dólares y el antiguo estadio de American Airlines es ahora el estadio de FTX. Es uno de los mercados de criptomonedas más visibles de Estados Unidos, respaldado por la superestrella del deporte Tom Brady e incluso emitió un anuncio de la Super Bowl a principios de este año con el cómico Larry David.

Pero esta semana FTX suspendió repentinamente los retiros de los clientes (un precursor de muchos colapsos de criptomonedas), y el CEO de Binance (la empresa líder del sector), Changpeng Zhao, que se hace llamar CZ, anunció en Twitter que FTX había «pedido nuestra ayuda» y que se había alcanzado un acuerdo de rescate.

Así que Binancie, no sabemos si con intención de rescatar a su principal competidor o de machacarlo inició un proceso rápido de valoración de la empresa y al día siguiente dijo que no, que lo de FTX huele muy mal.

El punto de partida de los problemas de FTX comenzó en julio del año pasado, cuando Binance, uno de sus primeros inversores, vendió su participación en su rival por 2.100 millones de dólares en FTT, un token (criptomoneda) lanzado por FTX. En aquel momento, el movimiento se vio como una separación lógica; se había formado una brecha entre Bankman-Fried y CZ, que tenían puntos de vista diferentes sobre el enfoque de la regulación de las criptomonedas.

Los problemas de FTX no salieron a la superficie hasta la semana pasada con un informe de CoinDesk mostraba que la empresa hermana de FTX, Alameda Research, dependía en exceso de activos ilíquidos. Tenía muchas criptomonedas emitidas por FTX pero pocos dólares.

En respuesta, CZ lanzó una bomba en Twitter: Binance vendería toda su participación en FTT. Afirmó que la intención era vender «de una manera que minimice el impacto en el mercado», pero el anuncio provocó una fuerte caída del precio de FTT (el token ha perdido casi el 90% de su valor) y un aumento de las retiradas en FTX, ya que los clientes comenzaron a entrar en pánico sobre la seguridad de su cripto. Es lo equivalente a una estampida bancaria, algo que ninguna entidad financiera es capaz de aguantar.

Bankman-Fried negó inicialmente los rumores de insolvencia el 7 de noviembre, que es lo que suelen hacer siempre las empresas insolventes, afirmando que «un competidor está tratando de ir tras nosotros con rumores falsos» y que «FTX está bien.» Más tarde quedó claro que la empresa estaba luchando por conseguir un rescate.

La crisis de FTX refuerza la posición de su rival como la mayor bolsa de criptodivisas del mundo. Binance ya es mayor, por volumen de operaciones, que un grupo de sus competidores más cercanos (Coinbase, Kraken, OKX, Bitfinex, Huobi y FTX) juntos con lo que un sistema «descentralizado» como el de las criptomonedas cada vez es más dependiente de una sola empresa.

La descentralización tiene que ver con la distribución uniforme del poder y la eliminación de puntos únicos de fallo, pero la caída de FTX no apoya ninguna de las dos ambiciones, al contrario.

Tras el anuncio del plan de rescate de Binance y su posterior marcha atrás, los precios de las criptomonedas se han hundido a mínimos desde 2020 y la criptomoneda de FTX ha bajado un 90% en este último mes

La implosión de FTX también planteará cuestiones sobre lo que debería hacerse para proteger a los propietarios de criptomonedas en el futuro. Una de las propuestas de CZ es que todas las bolsas proporcionen una «prueba de reservas» transparente, es decir, que demuestren claramente que tienen suficiente efectivo a mano para financiar las retiradas de los clientes. En un tuit, prometió que Binance adoptará esta política «pronto».

Brian Armstrong, director general de Coinbase, expresó su simpatía por FTX, pero también señaló las «prácticas comerciales arriesgadas» y los «conflictos de intereses» que dejaron a la empresa expuesta, algo que, presumiblemente, los requisitos de transparencia también remediarían.

Bloomberg estima que FTX vale ahora 1$, ha pasado de una valoración de 32.000 millones de dólares a 1 dólar en 1 día.