Banco Santander, Bankinter, MyInvestor, Kutxabank, ING, ABANCA… No es una lista de los bancos de nuestro país, sino una muestra de las entidades que ya ofrecen hipotecas fijas con un interés de alrededor del 3,5% o por encima. El precio de estos productos se ha disparado durante las últimas semanas, a raíz de la subida de tipos que anunció el Banco Central Europeo a finales del mes de octubre (pasaron del 1,25% al 2%). 

Como se ve, los bancos conceden unas hipotecas fijas que son cada vez más caras. Sin embargo, al mismo tiempo, muchas entidades también ofrecen préstamos a tipo mixto atractivos, que tienen un interés fijo de menos del 3% durante los primeros cinco, diez o 15 años. El dilema, por lo tanto, está servido: ¿es mejor hipotecarse a tipo fijo, con un precio más alto, o decantarse por un interés mixto y asumir más riesgo? Según los analistas del comparador financiero HelpMyCash.com, todo dependerá del perfil del cliente y de las condiciones que le ofrezcan

El interés fijo es mejor para los intolerantes al riesgo

Pongamos, por ejemplo, que una persona no quiere saber nada del euríbor y prefiere conocer de antemano cuánto le costarán todas las cuotas mensuales de su hipoteca, aunque eso implique pagar algo más de dinero. En este caso, el interés fijo se adapta mejor a su perfil: con un tipo mixto, el interés pasaría a ser variable al cabo de un tiempo y las mensualidades podrían subir o bajar dependiendo de las oscilaciones del euríbor. 

Desde HelpMyCash, eso sí, aconsejan no hipotecarse a tipo fijo a cualquier precio. Según sus analistas, es recomendable que el interés sea de alrededor del 3% o por debajo, un tipo que aún ofrecen algunos bancos en España. Un interés del 4% o superior es poco competitivo, si se tiene en cuenta que el euríbor ha cotizado entre el 2% y el 3% durante la mayor parte de su historia y que el interés medio de las hipotecas variables es de euríbor más 0,80%, aproximadamente. 

La Hipoteca Fija de BBVA, por ejemplo, tiene un interés muy por debajo de ese 3%: desde el 2,05% a 30 años si el cliente domicilia sus ingresos y contrata los seguros de hogar y de vida de la entidad. La Hipoteca Vamos Fija de Ibercaja cuenta con un tipo todavía más bajo, desde el 1,99% a 25 años, aunque para conseguirlo hay que domiciliar los ingresos y recibos, tener una tarjeta de crédito, suscribir los seguros de vida y hogar del banco y abrir un plan de aportación sistemática. 

El tipo mixto puede salir más a cuenta a corto plazo

Pero ¿qué pasa si la intención del cliente es pagar lo mínimo posible? En ese caso, decantarse por una hipoteca mixta sale más a cuenta a corto plazo. Durante los primeros cinco, diez o 15 años, el interés de estos productos es un tipo fijo más bajo que el que tienen la mayoría de las hipotecas fijas. Eso sí, para asegurarse que se pagará menos durante ese período, conviene comparar las ofertas a tipo mixto y fijo de varias entidades. 

El caso de EVO Banco es un buen ejemplo. Su Hipoteca Inteligente Flexible tiene un tipo fijo desde el 2,15% los primeros 15 años (o del 1,85% los primeros cinco) y uno variable desde euríbor más 0,75% para el resto. En cambio, su Hipoteca Inteligente tipo fijo cuenta con un interés desde el 2,45% para todo el plazo. Es decir, que las cuotas del préstamo a tipo mixto de este banco son más baratas que las del fijo durante el período inicial. 

Debido al sistema francés de amortización, además, la mayor parte de los intereses se pagarán durante el primer tercio del plazo de la hipoteca, que coincidirá en gran parte con el tramo a tipo fijo. Ahora bien, si el euríbor sigue alto o se dispara una vez pasado ese primer período, las cuotas del préstamo se encarecerán sensiblemente, porque el interés pasará a ser variable. 

Por este motivo, si se contrata una hipoteca mixta, desde HelpMyCash aconsejan realizar amortizaciones anticipadas parciales periódicamente (siempre que el cliente se lo pueda permitir). De este modo, el hipotecado podrá acortar el plazo de amortización, reduciendo así su exposición al euríbor, o reducir el importe de las mensualidades, lo que suavizará las posibles subidas cuando el interés pase a estar referenciado a este índice. 

La hipoteca, mejor sin comisiones por refinanciar

En cualquier caso, es importante saber que el cliente siempre puede refinanciar su hipoteca unos años después de contratarla si la evolución del mercado no es la que esperaba. Por ejemplo, si elige un interés fijo alto y los bancos bajan sus tipos al cabo de un tiempo, puede renegociar una rebaja. Y si se decanta por un tipo mixto y el euríbor se dispara un poco antes de que su interés pase a ser variable, puede tratar de pasarse a un tipo fijo o de reducir su diferencial para que las cuotas no le suban tanto. 

Ahora bien, por esa refinanciación, el hipotecado podría tener que pagar comisiones: de novación si pacta la modificación con su banco, de subrogación si traslada el préstamo a otra entidad o de amortización anticipada si contrata una nueva hipoteca. Por ello, según HelpMyCash, es aconsejable contratar un préstamo hipotecario que no tenga estas penalizaciones o negociar con la entidad prestamista para que no las incluya en el contrato.