Actualmente hay dos tipos de hipotecados, los privilegiados que compraron la vivienda antes del 1 de enero 2013 y el resto. La razón es que los primeros pueden realizar la deducción por primera vivienda y de esta manera desgravarse  el 15% de lo que hubieran pagado de hipoteca hasta 9.040 euros, que en el caso de una pareja suponía que en la declaración de la renta hacienda les devolvía hasta 9.015€.

Desgraciadamente tras la crisis del 2008 y los famosos recortes el gobierno de Rajoy decidió eliminar esta deducción para aquellos que comprasen una vivienda a partir del 1 de enero de 2013. Con todo actualmente hay más de 3 millones de hipotecados que todavía pueden desgravarse, una cifra que como es obvio se irá reduciendo con el paso del tiempo. Esto supone para el estado cerca de 2.000 millones de euros.

Por tanto es normal que los hipotecados más recientes consideren injusta esta discriminación entre los más veteranos y los más novatos más ahora que la subida del Euribor va a comenzar a ahogar a muchas familias.

En este entorno cada vez son más las voces que piden rescatar esta desgravación como herramienta para facilitar el pago de las hipotecas a quienes estén en apuros un tema que ha salido al debate público pero que es bastante complicado que salga adelante ya que esta medida se consideró en su día como una de las culpables de la burbuja inmobiliaria.

Independientemente de si se rescata o no lo que parece claro es que los hipotecados de la última década pueden considerarse de segunda clase y si bien se beneficiaron de tipos de interés negativos ahora van a tener que hacer frente a las subidas con muy pocas ayudas.