Una hipoteca es lo más parecido a un secuestro que cualquier persona pueda sufrir, dura lo que se tarda en pagar el rescate, de media 25 años. Como en cualquier secuestro al secuestrador le interesa que su secuestrado esté vivo ya que si no lo está, no pagan, no lo quieren para nada más.

En el caso de las hipoteca el secuestrado no es el hipotecado si no que lo es su casa y al banco no le interesan las casas, ya tienen demasiadas, quieren que se pague el rescate y si las cosas se ponen mal pueden llegar a negociar.

Y en ese momento delicado estamos porque la banca se está oliendo que van a tener un problema de morosidad enorme. Mucha gente todavía no es consciente del subidón en la hipoteca que les espera, no han hecho números. Para hacernos una idea a quienes les toque revisar los próximos meses pasarán de un euribor de cerca del -0.5% a uno rondando el 3%, una subida de 350 puntos básicos de golpe. A efectos prácticos, con el Euribor de octubre supone que para una hipoteca variable de 180.000€ a 25 años con un diferencial del 1% y revisión anual pasará de pagar una cuota de 640€ a pagar 911€, esto son 271€ mas cada mes lo que equivale a 3,248€ más al año.

Una gasto extra importante a los que hay que sumar los subida del precio de la energía, el de los alimentos y el de prácticamente todo que se tendrá que pagar con unos sueldos prácticamente iguales. Aquí ya no vale de tirar de trucos de ahorro y de consejos para consumir menos, aquí directamente las matemáticas nos dicen que las cuentas no salen.

¿Y cómo hacer que salgan las cuentas?

Partiendo de que el banco no le interesa quedarse con la casa y al hipotecado no le interesa perderla las opciones de entenderse son muchas, todos persiguen el mismo fin y las opciones son múltiples sin que ambos tengan que sacrificar demasiado.

En el caso del banco tienen bastantes posibilidades de echarse una mano a sí mismo para que el hipotecado pague, realmente topar el interés durante un año en una hipoteca de 25 años no es tanto y tampoco lo es alargar el plazo (incluso al banco le viene mejor), si me apuras incluso rebajarle algo el interés durante uno o dos años tampoco dañará sus cuentas.

Los bancos han aprendido la lección de la última crisis financiera y no quieren los pisos de los hipotecados ni tampoco la mala imagen que ello creó por tanto el principal interesado en que los hipotecados paguen su hipoteca es el banco y van a ir en serio para que así sea.

De momento su propuesta consiste en ampliar los plazos de las hipotecas que hayan subido más de un 30% para no tener que aumentar las cuotas, un esfuerzo muy pequeño por su parte y que probablemente no sea el único que hagan, pero ya muestra su interés verdadero en ayudar a los hipotecados porque si los ayudan, se ayudan a ellos mismos.