Durante más de un lustro, tener una hipoteca variable fue un gran negocio. El euríbor, que es el índice con el que se calcula el interés de estos productos, cotizó por debajo del 0% entre febrero de 2016 y abril de 2022. Es decir, que los hipotecados a tipo variable pagaron unas cuotas realmente bajas a lo largo de ese período. Especialmente en 2021, cuando el euríbor llegó a situarse por debajo del -0,5%.

Esa era de bajos tipos, sin embargo, ha llegado a su fin: el euríbor se ha disparado en 2022 y su último valor, el de septiembre, se sitúa ya en el 2,233%. En consecuencia, los hipotecados a tipo variable que han reunido unos buenos ahorros durante el último lustro se preguntan si este es un buen momento para amortizar parcialmente su hipoteca, una operación que les permitiría reducir sensiblemente lo que pagarán en intereses en los próximos años.

Lo cierto es que no existe una respuesta clara: según los analistas del comparador financiero HelpMyCash.com, todo dependerá del perfil del cliente y del riesgo que esté dispuesto a asumir si pretende invertir ese dinero en productos que le ofrezcan rentabilidad. Además, en caso de amortizar parcialmente la hipoteca, el hipotecado debe valorar también si le conviene reducir el plazo pendiente o el importe de su cuota.

Dependerá del perfil del cliente

Por ejemplo, pongamos que el cliente es una persona con pocos conocimientos financieros que quiere deshacerse de sus deudas cuanto antes. En este caso, no hay debate: amortizar parcialmente la hipoteca siempre será una buena opción. Primero, porque al reducir el capital pendiente, los intereses se calcularán sobre un importe menor y habrá que pagar menos, lo que es un gran punto a favor ahora que el euríbor cotiza al alza. Y segundo, porque si se aprovecha el adelanto para acortar el plazo del préstamo, se podrá saldar antes la deuda.

¿Y qué hay de los clientes que quieren sacar rendimiento a sus ahorros sin asumir mucho riesgo? En ese caso, habría que invertir el dinero en un depósito o una cuenta de ahorro que ofreciera una rentabilidad superior al interés de la hipoteca. Sin embargo, la rentabilidad actual de estos productos no alcanza el 2,50% TAE en la inmensa mayoría de los casos, mientras que el interés de la mayoría de las hipotecas variables, revisadas con el nuevo valor del euríbor, superan ese porcentaje. Por ello, en general, para este perfil sale más a cuenta adelantar capital del préstamo.

Hay clientes, en cambio, que sí están dispuestos a asumir grandes riesgos a cambio de buenas rentabilidades. En este caso, se puede valorar la posibilidad de invertir los ahorros en fondos, en bonos o en acciones, por ejemplo. Ahora bien, hay que tener en cuenta que se corre el peligro de no recuperar la inversión y hasta de perder el dinero.

En cualquier caso, desde HelpMyCash aconsejan reservar una parte de los ahorros por si viene una época de vacas flacas y se necesita tirar de ese dinero. Lo ideal es que ese fondo de emergencia permita hacer frente a los gastos fijos durante un período de unos seis meses, aproximadamente.

Reducir cuota o plazo: ¿qué opción es mejor?

Otra pregunta que asalta a los que quieren adelantar una parte de su hipoteca es si es mejor reducir la cuota o el plazo. Al plantear al banco que se desea amortizar parcialmente el préstamo, este está obligado a ofrecer las dos opciones: abaratar la mensualidad, con lo que se mantiene inalterado el período de reembolso, o acortar el plazo, con lo que se mantiene el importe de las cuotas.

Por norma general, según HelpMyCash, sale más a cuenta acortar el plazo, porque así se generan intereses durante menos tiempo y se ahorra más a la larga. Por ejemplo, supongamos que una persona tiene una hipoteca pendiente de 150.000 euros, con un plazo de 25 años, un interés del 2,50% y unas cuotas de 673 euros al mes. Si se amortizan anticipadamente 10.000 euros y se recorta el plazo, el cliente pagará la misma mensualidad, pero devolverá el dinero en 26 meses menos y se ahorrará 8.130 euros en intereses.

En cambio, si decide reducir el importe de sus cuotas, pasará a pagar 628 euros al mes, mientras que su plazo pendiente se mantendrá en 25 años. En este caso, el ahorro total será menor: 3.445 euros en intereses. Sin embargo, abaratar la mensualidad sí puede ser una buena opción para los hipotecados que quieran amortiguar la subida del euríbor (la cuota se encarecerá menos tras la revisión), aunque el ahorro final sea más bajo.

¿Y si se puede desgravar por la hipoteca?

Los que se hipotecaron antes de 2013 para comprar su vivienda habitual merecen un capítulo aparte. Estos clientes pueden deducirse hasta el 15% de lo que pagan anualmente por su hipoteca, sobre un importe máximo de 9.040 euros. En este caso, por lo tanto, es posible que salga más a cuenta reducir la cuota y no el plazo, pues cuanto más años dure el préstamo, más veces se podrá beneficiar el hipotecado de esta deducción.

Todo dependerá, eso sí, de la cantidad que se pretenda amortizar anticipadamente y del plazo pendiente de la hipoteca. Por si acaso, desde HelpMyCash recomiendan hacer cuentas: calcular cuánto se ahorraría el cliente en intereses y en IRPF en caso de reducir la cuota y cuánto en caso de acortar el período de devolución.