Como estaba previsto los halcones ganan a las palomas y el BCE se ha puesto serio frente a la inflación descontrolada y la caída del euro.

La institución dirigida por Christine Lagarde ha realizado la mayor subida de tipos de su histórica al elevarlos 0,75 puntos hasta el 1.25%. Es la segunda subida consecutiva del precio del dinero después del incremento de 50 puntos básicos que el Banco Central acordó a finales del mes de julio.

Los responsables de la política monetaria habían oscilado durante semanas entre un aumento de 50 y 75 puntos básicos, pero un nuevo salto en la inflación general y subyacente parece haber zanjado el debate, ya que las cifras indican que el crecimiento de los precios se está filtrando a la economía en general, lo que hace aún más difícil su eliminación.

De hecho, el BCE ha vuelto a aumentar sus previsiones de inflación, elevando las perspectivas para 2023 al 5,5% desde el 3,5% y situando la tasa de 2024 en el 2,3%, por encima de su objetivo del 2%.

De esta forma, el precio del dinero se ha situado en su nivel más elevado desde 2011, cuando el BCE inició una senda de estímulos a nivel monetario que ha durado más de una década y llevó a situar los tipos de interés en terreno negativo.

Además, esta subida no será la última porque el Banco Central Europeo ya ha dejado claro que seguirá subiendo los tipos de interés en los próximos meses para frenar la inflación. «Que no haya ninguna duda de nuestro compromiso con la estabilidad de precios y devolver la inflación al 2% a medio plazo. Es nuestra misión y la cumpliremos», dijo la presidenta del BCE, tras la última reunión del Consejo de Gobierno.

«En las próximas reuniones, el Consejo de Gobierno espera subir más los tipos de interés para amortiguar la demanda y protegerse del riesgo de un cambio persistente al alza de las expectativas de inflación», añadió el BCE.

La reacción del Euribor la veremos mañana aunque ya había descontado gran parte de esta subida ya que actualmente está cerca del 2%.