¿Cuál es el valor del bitcoin? ¿Estamos ante una burbuja o una oportunidad? Nadie lo sabe pero parece que todo el mundo tiene que tener una opinión al respecto, en algunos casos es simplemente por tenerla y en otras porque es su trabajo, como es el caso de los analistas y los brokers.

Lo que digan los analistas profesionales es especialmente importante ya que sus valoraciones orientan a miles de pequeños y medianos inversores que se fían de su criterio para tomar decisiones, en el caso de las acciones suelen establecer un precio objetivo que suelen mover a medida que cambia la evolución de la empresa.

JP Morgan estimaba hace solo tres meses que el Bitcoin podría llegar a los 146.000$ en los próximos años, esto es lo que publicaron hace poco sus analistas sobre la criptomoneda más importante.

  • La alta volatilidad de las criptodivisas está limitando la adopción institucional del bitcoin.
  • Nuestra proyección anterior de que la relación de volatilidad entre el bitcoin y el oro caerá a alrededor de dos veces el valor actual a finales de este año no parece realista. Nuestro valor justo para el bitcoin basado en una relación de volatilidad del bitcoin con respecto al oro de alrededor de cuatro veces sería una cuarta parte de 150.000 dólares, es decir, 38.000 dólares.
  • La caída de más del 50% del bitcoin desde sus máximos es el típico movimiento de auge y caída de un activo, lo que es un obstáculo para que las instituciones añadan bitcoin a sus carteras.
  • El mayor desafío para el bitcoin en el futuro es su volatilidad y los ciclos de auge y caída que dificultan una mayor adopción institucional

Así, sin despeinarse rebajan el precio objetivo de un activo financiero nada menos que un 75%. Esto significa que o no tenían ni idea antes o no la tenían ahora. Probablemente las dos opciones sean ciertas aunque a esto también se le puede añadir una tercera opción, la manipulación.

Lo mismo ha ocurrido con BCA Research que en menos de un año ha pasado de valorar al bitcoin en 120.000$ a 5.000$, así, también sin despeinarse ni moverse la gomina.

Poco se habla del cachondeo que tienen los analistas con los precios objetivos de algunas acciones y como los cambian, de un día a otro sin despeinarse y sin caérseles la cara de vergüenza. Tan pronto te recomiendan comprar una acción como que al día siguiente te la rebajan su precio objetivo un 50%.

Y el problema es que son ellos mismos los que te suben la recomendación de un valor de «mantener» a «vender» o lo que es más guay de «infraponderar» a «sobreponderar» mientras venden esa misma acción. Aconsejan una cosa para los demás mientras ellos hacen lo contrario, aprovechan su posición para calentar un valor y deshacerse de él.