La inflación es el impuesto de los pobres y la hiperinflación es la manera más rápida de hundir la economía de un país y empobrecer a su población. Si la economía fuese una película de James Bond la inflación sería Spectre, si fuese una película de los vengadores la inflación sería Thanos, si fuese una película de Star Wars la inflación sería Darth Vader, si fuese una película de Batman la inflación sería El Joker… La inflación es el villano de tu cartera, ese pequeño ladrón que sin que te des cuenta empequeñece tus ahorros y te obliga a trabajar más para cobrar lo mismo. La inflación es el MAL, el coronavirus de la economía.

Por tanto, cualquier medida económica y social que se realice ha de evaluar como afectará a los precios porque de nada sirve arreglar algo si eso conlleva una subida de precios y por tanto empobrecer a la gente.

Pero llega un punto en el que nos encontremos en una encrucijada en la que tenemos que elegir el menor de varios males y esa es precisamente la transición ecológica en la que nos encontramos. Tenemos que elegir entre pasar hambre o contaminar el planeta. Tenemos que elegir entre matar a gente de hambre ahora o matarla en un futuro por contaminación.

Ray Dalio, el fundador del fondo Bridgewater (uno de los más importantes del mundo) dijo recientemente algo que está muy mal visto pero que lamentablemente tiene razón. Advirtió del peligro de abandonar los combustibles fósiles con demasiada rapidez y dijo que cortar el suministro de financiación a la industria tendría un efecto desestabilizador al dispararse la inflación.

«Gracias a Dios por los productores de petróleo» porque proporcionan un suministro fiable

Dalio se suma a un número cada vez mayor de analistas que insta a vigilar la transición ecológica de la economía y el impacto que podría tener en todo, desde el coste del combustible hasta los alimentos. Dalio pidió un cambio «inteligente» hacia una economía verde y advirtió que es peligroso «atiborrar» demasiado la fase de transición. «La inflación es un problema».

Isabel Schnabel, del Banco Central Europeo, dijo este mes que los intentos de la UE por reducir las emisiones de carbono y la transición a la energía verde podrían ser potencialmente más inflacionarios de lo que se prevé actualmente. El año pasado, el gobernador del Banco de Inglaterra, Andrew Bailey, advirtió que el esfuerzo mundial por dejar de utilizar combustibles fósiles podría provocar inflación si se hace de forma desordenada.