Probablemente el regalo más sensato que se le puede hacer a alguien es dinero contante y sonante pero por un lado quedas mal ya que no lleva el factor «me he tirado varios días volviéndome loco para comprarte una cosa que te guste» y por otra, con la inflación que tenemos, es un regalo que cada año vale menos.

Así que el regalo perfecto sería algo, que tenga ese factor detallista, guste a casi todo el mundo y además, no pierda valor con el tiempo. Podríamos pensar en algo de oro pero desgraciadamente el preciado metal no está en su mejor momento así que nos toca buscar un poco más…

Invertir en Lego es más lucrativo que el oro, el arte y el vino

Según un estudio, el mercado de Lego de segunda mano se revaloriza un 11% anualmente, lo que supone una tasa de rendimiento mayor y más rápida que la del oro, las acciones, los bonos, los sellos y el vino.

Los investigadores de la Escuela Superior de Economía de Rusia afirman que podrían obtenerse ganancias lucrativas invirtiendo en «bienes más inusuales cuya compra podría parecer menos seria», como los juegos de Lego, las muñecas Barbie, las minifiguras de superhéroes o las maquetas de coches y trenes.

«Estamos acostumbrados a pensar que la gente compra artículos como joyas, antigüedades u obras de arte como inversión», afirma Victoria Dobrynskaya, profesora asociada de la Facultad de Ciencias Económicas de la HSE. «Sin embargo, hay otras opciones, como los juguetes de colección. En el mercado secundario de Lego se realizan decenas de miles de operaciones. Incluso teniendo en cuenta los pequeños precios de la mayoría de los sets, se trata de un mercado enorme que no es bien conocido por los inversores tradicionales.»

Entre los sets más caros se encuentran el Halcón Milenario (919€), la Estrella de la Muerte II (926€) y el Destructor Estelar Imperial (580€) de La Guerra de las Galaxias, así como el Taj Mahal (527€).

El estudio, que analizó los precios de 2.322 juegos de Lego entre 1987 y 2015, señaló que factores como una tirada de producción limitada, las ediciones especiales para coleccionistas y la escasez en el mercado de segunda mano han aumentado significativamente los precios a lo largo de los años. Sólo se seleccionaron las ventas de juegos nuevos sin abrir.

«Los sets producidos hace 20-30 años provocan la nostalgia de los fans de Lego, y sus precios se disparan», dijo Dobrynskaya. «Pero a pesar de la alta rentabilidad de los sets de Lego en el mercado secundario en general, no todos los sets tienen el mismo éxito. Hay que ser un verdadero aficionado a Lego para entender los matices del mercado y ver el potencial de inversión de un determinado set».

El mes pasado, Lego, el mayor fabricante de juguetes del mundo, concedió a sus 20.000 empleados tres días extra de vacaciones y una gratificación especial tras informar de un año récord de ingresos y beneficios, ya que sus ventas se dispararon durante los cierres por la pandemia del coronavirus.

Como curiosidad en 2017 se vendió en una subasta la pieza de LEGO más cara de la historiapor 18.498 euros. Se trata de un ladrillo de LEGO del mismo tamaño y forma que los originales de 2×4, pero hecho en oro macizo de 14 quilates.

Esta pieza está considerada como el Santo Grial de la marca porque se calcula que solo quedan 10 como ésta en todo el mundo. La compañía danesa fabricó entre 1979 y 1981 una serie limitada de bloques de oro que regaló a los empleados que llevaban más de 25 años trabajando en la fábrica de Hohenwestedt (Alemania) y a un grupo selecto de socios.