El aluminio es el segundo metal más utilizado del mundo, solo por detrás del hierro y representa de cierta forma la industrialización y modernización del mundo, es vital en el transporte, construcción, servicios básicos, alimentación y electrónica. Se utiliza en todo tipo de productos, desde latas de cerveza hasta iPhones.

El precio del aluminio ha alcanzado un máximo de 13 años debido a la agudización de la crisis energética, que ha reducido el suministro del metal. El lunes, el aluminio subió un 2,8% en la Bolsa de Metales de Londres, hasta los 3.049 dólares la tonelada, el precio más alto desde julio de 2008, lo que provocó un aumento generalizado de los metales básicos.

Una de las principales causas de esta subida de precios es el carácter intensivo en energía de la producción de aluminio. El aluminio es el metal con mayor intensidad de emisiones por dólar, con 10,2 kg de C02e/$, muy por encima del acero, con 5,3 kg, y del zinc, con 1,9 kg.

La extracción de aluminio es un proceso muy costoso y que requiere mucha energía, en el sector es conocido como «electricidad sólida». Cada tonelada de metal requiere unos 14 megavatios/hora de energía para su producción. Si la industria del aluminio, de 65 millones de toneladas anuales, fuera un país, sería el quinto mayor consumidor de energía del mundo. Por lo tanto, con el aumento significativo de los precios de la energía, el coste de la producción de aluminio también se ha disparado.

 

 

Otra de las causas de esta subida de precios ha sido el hecho de que China se haya fijado en este metal para frenar su consumo energético industrial global. La producción de aluminio representa alrededor del 4% de las emisiones totales de carbono de China. Para frenar los niveles de emisión, Pekín ha puesto un duro límite a la capacidad futura, que promete acabar con años de sobreexpansión y plantea la perspectiva de profundos déficits globales.

Además, un golpe militar en Guinea que se produjo el mes pasado presionó aún más los precios del aluminio. Guinea posee algunas de las mayores reservas de bauxita del mundo, utilizada para producir óxido de aluminio, y es uno de los principales proveedores de China.