Hoy vamos a hacer un poco de economía-ficción imaginando que trabajamos en una de las mejores empresas del mundo. En ella actuaremos como nuestro propio jefe y nos marcaremos el salario que queramos, con la única limitación de nuestra propia vergüenza. Para acceder a este puesto no habremos pasado por pruebas de aptitud o psicotécnicos, sólo hemos debido tener dedicación a esta tarea desde bien pequeño, procurando llevarnos maravillosamente con nuestros superiores; sin olvidar que nuestros iguales e inferiores son potenciales competidores y hasta enemigos que pueden fastidiar nuestro ascenso, lo que habilita la competencia más feroz, con puñaladas traperas incluidas; esto sirve de entrenamiento para el desarrollo de nuestras futuras capacidades.

En esta empresa no hace falta que vayamos siempre a trabajar, y cuando lo hagamos cobraremos un extra por ello, sobre todo si nos hemos de trasladarnos para acudir al lugar de trabajo. En nuestro puesto, podremos disfrutar de todas las comodidades, podremos usar Internet como queramos, nos dan el último modelos del iPhone y del iPad, podemos jugar con el móvil mientras trabajamos e incluso podremos hacer un descanso cuando nos apetezca para ir a la cafetería en la que nos pondrán cubatas (sin garrafón) por 3.5€. Tampoco se te exigen resultados, ni ratios de ventas, ni desarrollo de proyectos. No nos piden nada.

Las ventajas adicionales son variadas y muy provechosas. En primer lugar, el prestigio que obtenemos de trabajar en esta empresa nos abre puertas y contactos, tanto en el presente como para cuando dejemos la empresa, muchos terminan en el consejo de administración de alguna empresa del IBEX, un trabajo casi tan bueno como este. Además, cuando esto ocurra, directamente gozaremos de una jugosa indemnización por despido (un mes por año trabajado), que no será incompatible con el desempeño de nuestra labor en otro puesto de nuestra empresa o con otras indemnizaciones, si hubieran sido varios los cargos desempeñados. Pero además, si hemos desempeñado nuestra tarea dentro de los puestos, digamos directivos, durante 7 o más años, quedaremos habilitados para recibir el 80% de nuestra jubilación, porque la empresa pagará el dinero necesario para que alcancemos la base máxima de la misma.

Pero aún hay más, si hemos logrado ocupar la cúpula de la empresa, nuestro se acompaña de una pensión vitalicia (alrededor de unos 75.000 €/año) y compatible con gran cantidad de proyectos laborales.

Hay otras ventajas, aparte de viajes, chófer y comidas de empresa; si en un momento dado, la tentación se apodera de nosotros y realizásemos alguna acción no digna de mencionarse en nuestro currículum, la empresa, lejos de expedientarnos o despedirnos, nos defenderá, nos apoyará públicamente y además sólo permitirá que se nos impute y juzgue con determinados y exclusivos privilegios especiales. Por descontado que percibiremos nuestros sueldos y permaneceremos en nuestros cargos hasta el mismo momento que la maza del juez dictamine nuestra culpabilidad, recursos aparte. Y al final si nos declaran culpables, siempre nos quedará el indulto.

Por otro lado, otra ventaja más es la enorme variedad de cargos existentes; los hay a nivel de tu ciudad, de tu Comunidad, a nivel nacional y, como en una multinacional, a nivel europeo que esos si que son un chollo. Todos ellos compatibles entre sí, todos ellos creados por la propia empresa y todos ellos accesibles para los directivos de la empresa.

Pero además, una vez que hayamos conseguido nuestro puesto, podremos ofrecer a nuestros conocidos y familiares cargos de confianza para que nos ayuden en nuestra tarea. Estos cargos serán a nuestro libre albedrío, ya que bastarán nuestro criterio y nuestro dedo para designar a las personas idóneas para el puesto.

En estos tiempos de paro, muchos serían los que solicitarían trabajar aquí, lo malo es que nadie sabe a ciencia cierta cuantos puestos existen: se habla de una pinza que va desde 100.000 a 400.000 trabajadores en esta empresa , nunca se anuncian vacantes y sólo se recomienda su inscripción en su bolsa de trabajo si ya conoces a alguien dentro que te pueda apoyar en tus inicios.

Google recibe todos los años cerca de un millón de solicitudes para trabajar, de todas partes del mundo y está considerada como la mejor empresa del mundo para sus empleados, sin embargo, es una plantación de algodón del siglo XVIII comparada con esta empresa imaginaria que acabo de describir.