Lo único bueno que nos está dejando la nueva factura de la luz son sus memes, desde la nave de Star Wars que tiene que esperar a las 4 de la mañana para viajar a la velocidad de la luz hasta la pobre Cenicienta que se va a las 12 a poner la lavadora.

Lo cierto es que la nueva factura de la luz se trata de una broma bastante pesada que en algunos casos nos hará cambiar nuestros hábitos nocturnos pero antes de ponernos como locos a planchar a las 12 de la noche conviene conocer el consumo de cada electrodoméstico y si  nos merece la pena cambiarlo por uno más eficiente para ahorrar a largo plazo.

Estos son los electrodomésticos que más consumen y algún consejo honesto para ahorrar con ellos.

  1. El frigorífico. Lamentablemente el frigorífico no sabe de horas ya que está encendido las 24h y esa es la razón por lo que es el que más consume. La única recomendación que podemos hacer aquí es que para que no te arruine es que abramos la puerta lo menos posible (eso te ayudará a la operación binikin) así como no introducir alimentos calientes. Los frigoríficos más eficientes son los de clase A+++, que consumen hasta un 80% menos que los de clase D. Aquí si que merece la pena pensar en cambiarse por uno más eficiente si el tuyo es antiguo, en pocos años se habrá pagado solo.
  2. La lavadora. Con un consumo de unos 1.200 y 1.500 kWh es un devorador de electricidad (entorno al 12% del total). Afortunadamente muchas son programables por lo que puedes dejar el «final diferido» a las 8 de la mañana, de esta manera te despertarás con el agradable sonido del centrifugado. Por otro lado se pueden utilizar programas cortos y lavados en frío siempre que te sea posible.
  3. La tele. Aunque cada vez consumen menos por otro lado vez son más grandes y más listas así que necesitan más vatios. Su consumo varía mucho de su uso por tanto la recomendación es ver menos tele y apagarla de verdad, nada de dejarla en «Stand by». Un libro consume menos electricidad, incluso los ebooks.
  4.  El horno. Puede consumir hasta el 9% de la factura energética. Mejor usarlo lo menos posible y sustituirlo por el microondas. Como hay alimentos que solo se pueden hacer en el horno lo mejor es que esté limpio, no abrirlo mientras esté cocinando y apagarlo un poco antes de tiempo. Mejor si lo usas en invierno, eso que ahorras de calefacción.
  5. Vitrocerámica. Se usa poco tiempo pero consume una barbaridad, hasta 2.200 kWh. El consejo es utilizar placa de inducción en vez de vitrocerámica tradicional y te puedes ahorrar hasta un 40% de la factura. También puedes encargar la comida por Glovo y te ahorras bastante en luz y no tienes que cocinar. Los menús del día son muy baratos para lo que ofrecen.
  6. Lavavajillas. Con un consumo de alrededor de 1.000 kWh, representa en torno al 6% del consumo total de los electrodomésticos de la casa. Algunos son programables y todos tienen la opción «Eco» que consume menos electricidad aunque dure más tiempo. Come con pan y úntalo bien en los platos, quedarán limpios.
  7. Microondas. Consume casi lo mismo que un horno pero cocina todo diez veces más rápido por tanto en la práctica consume diez veces menos que un horno aunque lo deja todo diez veces menos sabrosón. Bienvenido al siglo XXI
  8. El aire acondicionado.  Un equipo de aire acondicionado suele consumir unos 1000 W. El problema es que se necesita durante mucho tiempo y precisamente en las horas en las que la electricidad es más cara. Obviamente cuantos más grados se quieran reducir, mayor será el consumo del sistema. Otro aspecto a tener en cuenta es que los aires acondicionados con el sistema «Inverter» consumen hasta un 50% menos. Si tienes mucho calor, puedes irte a un gran almacén e incluso ver la tele por la caran en la sección de electrónica. Eso sí, no te olvides de llevar una chaqueta.
  9. Otros pequeños electrodomésticos. Principalmente los que funcionan con calor, como el secador o la plancha son grandes consumidores de vatios y conviene reducir el tiempo de su uso. Si te rapas el pelo al cero ahorrarás en secador y en aire acondicionado así como en esos champús tan contaminantes.

Como veis ahorrar es facilísimo y para toda la familia, basta con vivir como nuestros abuelos y ellos eran muy felices y ecológicos aunque pasaron un poquito de hambre y frío.