Según datos de Eurostat, nuestro país tiene uno de los precios de la energía eléctrica más caros de toda Europa. Y no sólo eso, sino que la tendencia continua al alza, en parte porque cada vez hay menos usuarios en el mercado regulado y más en el mercado libre, en el que, casi inexplicablemente, los precios son más altos.

Y es que la liberalización del mercado de la electricidad en España, a pesar de que se pensaba que serviría que ayudaría disminuir los precios, gracias al aumento de la competencia, el efecto ha sido el contrario, ya que las compañías tienden a ofertar un mejor precio de la energía pero añadiendo servicios extras que llegan a constituir el auténtico negocio de estas empresas.

Además, la existencia de los peajes y costes fijos asociados al consumo eléctrico provocan que las 244 comercializadoras tengan un escollo insalvable a la hora de proponer descuentos visibles en sus facturas.

Nuestro país, tenía en el primer semestre de 2.009 la décima luz más cara de la Unión Europea. Es decir, de los grandes países, el nuestro era el que la tenía a precios más modestos, aunque fuese por encima de la media comunitaria. Ahora ocupa el quinto puesto, y su subida sólo se ha visto superada por la que ha tenido Letonia, que ha encarecido un 54,8% su recibo de la luz en esta década trascurrida. En nuestro país, factura eléctrica se ha encarecido un 52,38% en 10 años, frente a la media europea del 31,64%.

La explicación de las compañías señala siempre al mismo culpable (aunque la verdad sea que muchas veces es más bien un cómplice): el Estado, que controla dos de las tres partes de las que se compone la factura eléctrica.

La misma está compuesta por tres grandes conceptos:

La electricidad soporta en España un tipo impositivo del IVA del 21%, cuando en otros países es inferior, en algunos países incluso se ha optado incluso por gravámenes superreducidos, como es el caso de Italia (10%) o Grecia (6%). En el Reino Unido para uso doméstico se aplica el 5% en gas y electricidad.

Este año está siendo especialmente duro para los consumidores y su precio se ha disparado un 44% con respecto al de hace un año. Este aumento en el recibo de la luz  se debe, principalmente, al repunte en el precio medio del mercado mayorista de electricidad, el conocido como ‘pool’, que ha cerrado el mes casi en los 67 euros por megavatio hora (MWh), su nivel más alto en lo que va de 2021 y habría que remontarse a septiembre de 2018, cuando superó los 71 euros por MWh para dar con un nivel más alto.

Esta subida en el ‘pool’ se debe, principalmente, a unos precios de derechos de emisión de CO2 que han tocado en mayo nuevos niveles récord.

Ahora nos queda por ver como afectará la nueva tarifa a lo que pagamos los ciudadanos, según el gobierno la factura media bajará pero según la OCU subirá un 27% y no sé por qué, me fío más de la OCU.