Después de una fiesta suele venir una resaca, un momento doloroso en el que depurar los excesos cometidos y cuanto mayor es la fiesta, peor es la resaca. Esto es así, porque aquí además del Euribor sabemos mucho de resacas. En los mercados llevamos de fiesta mucho tiempo, de esas con barra libre de bebida, bueno concretamente barra libre de liquidez, un fiestón de varios años en los que me temo que ya está sonando la canción para que los invitados se vayan a casa.

Ayer le tocó a Janet Yellen (la secretaria del Tesoro de Estados Unidos) anunciar por megafonía que la gente se tenía que ir a casa y no porque se hayan quedado sin bebida, porque tiene toda la del mundo, si no porque los invitados estaban ya demasiado borrachos.

Esto es lo que escucharon atónitos los asistentes a la fiesta.

«Puede que los tipos de interés tengan que subir un poco para asegurar que la economía no se sobrecaliente»

Recordemos que Yellen es una DJ de lujo y que entre 2014 y 2018 fue presidenta de la Reserva Federal de Estados Unidos.

Desde hace varias semanas, existe una creciente preocupación en Estados Unidos por el incremento en la inflación que podrían provocar los planes de inversión y estímulo anunciados por Biden. Y la inflación es como cuando te encuentras a tus padres en una fiesta, algo que no quieres que ocurra.

Lo cierto es que Yellen pese a tener mucho caché no es la invitada estrella, eso le toca a Jerome Powell, actual presidente de la Reserva Federal de EEUU que probablemente no quiera ser recordado como el aguafiestas aunque me temo que le tocará ejercer de tal. Tras años de presiones del presidente Donald Trump por bajarlos, el gobierno de Biden ahora habla abiertamente de que deberían subirse para evitar las consecuencias de sus planes frente al covid.

Y cuando en EEUU apaguen las luces, en Europa comenzarán a bajar el volumen de la música y es cuestión de tiempo que acabemos todos tomando algún que otro paracetamol para la resaca.

De momento el aguafiestas aquí está siendo Luis de Guindos, vicepresidente del BCE, que ayer mismo en una entrevista en el diario italiano La Reppublica  dijo que “si al acelerar la campaña de vacunación, conseguimos haber vacunado al 70% de la población adulta de Europa para el verano y la economía empieza a coger velocidad, también podemos empezar a pensar en abandonar el modo de emergencia en el ámbito de la política monetaria”.