El Euribor lleva en negativo desde febrero de 2016 con lo que son ya más de cinco años los que estamos acostumbrados a no pagar intereses por la hipoteca o incluso en el caso extremo, que sea el banco el que te los paga.

Pero todos somos conscientes de que se trata de una anomalía que se ha hecho normal y que hay que disfrutarla mientras dure. Los más veteranos del blog recordarán que muchos nos preguntábamos si el Euribor podría llegar a cero pero ni nos imaginábamos que lo pudiese perforar. Y ahí está, bajo cero.

Fue en abril del año pasado cuando estuvimos muy cerca de volverlo a ver en positivo, cuando tras varias semanas de ascensos llegamos a verlo en el -0.053% y el panorama era francamente negro, pero de nuevo los bancos centrales hicieron su trabajo y lo tiraron hasta los mínimos históricos que hemos visto recientemente.

¿Y cuáles deberían ser los tipos de interés reales en la zona euro?

Que los mercados, todos, están artificialmente hinchados es algo que intuimos aunque lo que desconocemos es cuánto, si es una sana sobrevaloración de esas que crean un efecto riqueza o si se trata de una burbuja en toda regla. Desgraciadamente cada vez hay más voces que piensan en lo segundo.

El otro día entrevistaron en El Confidencial a dos gestores de un fondo de inversión, de esos que están en los mercados todo el día y saben de ellos más que el tuitero medio y lo que dicen es para preocuparse.

¿Tienen ahora en cuenta la macro, la política, los estímulos monetarios, etc.?

(…) No tiene sentido el nivel al que cotizan los bonos soberanos, pensamos que hay una burbuja en deuda periférica con la deuda en máximos sobre el PIB y en economías poco flexibles al hacer reformas y atajar problemas estructurales, como España, Italia o Grecia. Si no estuvieran los bancos centrales apoyando a estos gobiernos, estaríamos en niveles por encima del 6% o 7% en el bono a 10 años. Nos parece que hay mucho más riesgo de crédito que de tipo de interés, que vendría de la mano del riesgo de inflación. Pero tienen ese apoyo, así que no nos ponemos enfrente del BCE, porque no sabemos si cambiará el apoyo de los acreedores o si habrá reformas.

P. El repunte reciente de tipos de interés en las dos últimas semanas, ¿cómo lo interpretan?

R. No hacemos macro pero, según nuestra visión, llevo escuchando que llega la inflación desde 2010 y 2011, cuando había mucha inversión en bonos flotantes. El bono alemán estaba al 2% y había gestores que estaban vendidos (cortos), me acuerdo bien porque me incorporé a una gestora en la que sucedía. Las apuestas tan clarividentes sobre aspectos macro son difíciles de acertar. He visto perder mucho dinero con las indicaciones macro. Desde el punto de la venta, el discurso macro se entiende bien, pero es muy difícil acertar. El otro día veía un gestor que da conferencias y clases que ha perdido un 27% en cinco años con un fondo mixto, y sigue teniendo trabajo, frente a nuestro 40%. Yo prefiero ser menos macro y no tener que acertar la curva de tipos de distintos bonos y también en las acciones.

«Yo prefiero ser menos macro y no tener que acertar la curva de tipos»

Así que disfrutemos de los tipos bajos mientras duren…