Hace dos semanas hablamos por aquí de que alguien había pagado 1.3 millones de euros por una parcela de un videojuego, que se trataba de un «Token no fungible» (NFT) una palabra que se autoexplica bastante mal.

Los NFT (non fungible tokens) abren la posibilidad de la creación de activos digitales únicos, lo que tiene implicaciones de gran importancia. Sus aplicaciones son cuantiosas, desde el propio coleccionismo hasta el mercado inmobiliario pasando por las entradas a conciertos y más. Tenemos que mirarlo más como una tecnología que se puede aplicar a bienes físicos más que la anécdota de que alguien pague tanto por un gatito o una parcela virtual.

Y realmente no tenía intención de volver a hablar de «Tokens no fungibles» porque me parecía algo más anecdótico que otra cosa, una tecnología interesante pero de nicho.

Pero parece que esto va en serio y ahora ha sido Twitter quien se une a esta moda, ha sido el fundador de Twitter, Jack Dorsey, quien el pasado viernes puso a la venta el el  primer tuit de la historia. Es este.

Y podéis comprarlo aquí, aunque seguramente no lo haréis ya que solo se vende uno y actualmente la puja más alta está en 2.500.000$ y cuando se termine la subasta el ganador se llevará un NFT (token criptográfico) firmado digitalmente y verificado por el propio Dorsey, junto a los metadatos del tuit original, que incluirá información como el momento en que se publicó el tuit y su contenido.

Pensaréis ¿No es una locura pagar tanto por un simple tuit?

Yo también lo pienso, pero la gente paga auténticas barbaridades por cosas similares, este mismo mes se ha vendido un cromo de la NFL (de Tom Brady ) por 1.23 millones de dólares. ¿No creéis que el tuit de Dorsey tiene más valor que un cromo? ¿Cuánto puede valer un tuit polémico de Donald Trump o de Elon Musk?

En este tipo de inversiones lo importante no es el valor del activo (que al ser algo digital no lo tiene) si no el valor sentimental o histórico, que para ti puede ser cero y para alguien millones y sobre todo la expectativa de su revalorización.

Los «NFT» van en serio e incluso la prestigiosa casa de Christie subastó recientemente una obra íntegramente digital vendida gracias a esta tecnología.