El fenómeno de la okupación en España alcanza algunos niveles absurdos en los que el dueño de la vivienda se ve claramente desprotegido por la ley y los caraduras. Una muestra de esto es el caso de Luis Abelleira que alquiló su casa a finales del año pasado y  sus inquilinos solo le pagaron la fianza y el primer mes, ahora ni le pagan ni quieren abandonar la vivienda.

Si eso no fuese poco,  los okupas le prometieron abandonar la casa por una cantidad, él accedió y ahora se han quedado con el domicilio y con el dinero. El no puede entrar a su propia casa hasta que no la desokupen.

Además la víctima de la okupación también es el encargado de pagar los recibos de la luz, el agua y el gas: «Me llega la comunidad según lo que consumen, el mes pasado creo que fueron 126 euros… y tengo que pagarlos«.

«Ellos me pidieron 1.650 euros y les dije que se los daba si se iban. Es una coacción pero prefiero recuperar la propiedad y quitarme el problema de encima», reconoce Luis, que aún no ha recuperado ni su vivienda ni ese dinero.

Fuente: Antena3 Noticias.