Una de las soluciones económicas más frecuentes de los movimientos populistas es el del impago de la deuda, por ejemplo Podemos se movilizó en 2017 para solicitar el impago de la deuda con la UE. Es una medida fácil de entender y con consecuencias directas. España paga de deuda 90 millones de euros al día, dinero que si dejamos de pagar lo podemos dedicarlo a sanidad, educación, etc. ¿Cómo no oponerse a eso?

Así que los países de vez en cuando lo hacen y sin demasiadas consecuencias negativas. Es algo que ocurre periódicamente desde hace mucho, se estima que el primer «default» registrado data del año 377 antes de Cristo, cuando una varis polis (ciudades griegas) decidieron no cumplir con sus obligaciones financieras. Solo desde 1950 se han producido  600 casos de reestructuraciones en 95 países.

El país que más impagos ha tenido a lo largo de la historia es España con  14 defaults; le sigue Venezuela con 12, Ecuador con 11, Brasil con 10; Argentina, Francia, México, Perú, Chile y Paraguay con 9.

A nivel reputacional no es lo mismo haber sufrido 14 defaults en 500 años que 2 en los 10 últimos años, como es el caso de Argentina. Existe un consenso general en tomar la deuda española como buena (entre otras cosas porque está dentro de la UE) y huir de la Argentina. Por tanto a España le sale mucho más barato pedir prestado que a cualquier país sudamericano.

El problema viene cuando tu credibilidad es tan baja que además de pedirte más intereses te piden también más garantías para hacer cualquier negocio. Es muy difícil negociar con alguien del que no te fías y esto es precisamente lo que ha ocurrido a Argentina con la compra de vacunas a Pfizer, como es normal la farmacéutica no se estaba muy segura de que se las vayan a pagar así que les ha pedido unas garantías inusuales, esto contaba un asesor de su gobierno.

 “Argentina le ofreció a Pfizer el Hospital Militar y al equipo científico del Dr Fernando Polack, existieron 6000 ensayos clínicos de Pfizer en nuestro país. Desde la empresa Pfizer pidieron una ley con garantías, con bienes inembargables como son los glaciares, y permisos de pesca. La fase III de investigación dura entre 3 y 5 años, nosotros como país no podemos permitir que nos traten como a una colonia”.

El médico sanitarista y asesor del gobierno bonaerense en el abordaje de la pandemia, celebró que el Ministro de Salud Ginés González García se opusiera a aceptar las “condiciones un poco inaceptables” de la farmacéutica Pfizer-BioNTech. Detalló que el laboratorio estadounidense-alemán “nos quiere apretar como si fuésemos una colonia”

El impago de la deuda soberana es una cosa muy seria que de manera indirecta la acabarán pagando nuestros hijos mediante un mayor interés en los préstamos o incluso la pérdida de parte de la soberanía.