Pocas gráficas incomodan más a cierto sector político que el de la curva de Laffer, esa que dice que la recaudación del estado aumenta en relación con la presión fiscal hasta un punto en el que comienza a descender. A efectos prácticos esto quiere decir que si subes demasiado los impuestos la gente comenzará a defraudar o buscarse maneras de pagar menos y la clave está en encontrar ese punto óptimo en el que los ingresos del estado sean los máximos. E incomoda porque es incompatible con el discurso de «hay que subir los impuestos a los ricos» porque estos son precisamente los que más herramientas tienen para saltárselos.

La semana pasada entrevistaron en El Mundo a TheGrefg, alguien que si eres lector de este blog probablemente no le conozcas. Se trata de un Youtuber (y streamer de Twitch) de 21 años que se embolsa algún milloncejo al año jugando al Fornite y grabándolo en vídeo. Esto es lo que dijo.

Lo único reprochable es algo común a todos los youtubers: la cuestión de Andorra. Bromea con que el principado no ha tenido un solo asesinato en los últimos años y dice que «en España estamos seguros, pero hay más delincuencia, más robos, más asesinatos». Pero deja claro que la verdadera razón por la que tiene una casa en las montañas es por las ventajas fiscales: por «el tema de los impuestos».

«Esto es un choque entre moralidad y legalidad, claro, pero donar la mitad de lo que gano porque ‘amo mi país’… no lo veo», admite. «Cuando estás en mi situación, cambias tu manera de pensar».

De esta manera se une al club de los jóvenes millonarios de Youtube que se han mudado al principado, entre ellos están los populares Willyrex, Vegetta777, Fargan, Lolito y desde ayer el Ribius, el Youtuber más importante de España.

Y en parte tienen razón, todos somos partidarios de subir los impuestos a los que más ganan. Queremos que se los suban a quienes ganan justo más que nosotros. En cuanto nos afectan, nuestra postura suele variar.

Al caso de los Youtubers y streamers se les suma un problema, algo que les ocurre a los deportistas pero en este caso es más extremo ya que la mayoría del dinero que ganan lo hacen en un periodo de tiempo muy pequeño (3-4 años) y después pasan al olvido, en ese caso es comprensible que se quejen de pagar bastantes más impuestos que alguien que gana ese dinero durante toda su vida.

Por eso, las palabras del streamer número uno de España (Ibai) son aún más valiosas ya que habla de los que ganan mucho, ganando mucho.

«Es normal que a la gente que gane mucha pasta o a la gente que es rica le quiten muchísimo dinero y más quizás que les deberían quitar» «Yo vivo de puta madre; a mí me da igual que me quiten la mitad, porque sigo viviendo de sobra», argumenta Llanos. En el vídeo se refiere a quienes han decidido marcharse a Andorra para no tributar en España. «Cuando os dicen la diferencia de dinero entre Andorra y España teniéndolo tan cerca, la verdad que asusta», comenta a sus seguidores.

«Yo vivo de puta madre; a mí me da igual que me quiten la mitad, porque sigo viviendo de sobra», argumenta Llanos. En el vídeo se refiere a quienes han decidido marcharse a Andorra para no tributar en España. «Cuando os dicen la diferencia de dinero entre Andorra y España teniéndolo tan cerca, la verdad que asusta», comenta a sus seguidores.

Y ese es el problema, que tenemos un paraíso fiscal a 2:30h en coche desde Barcelona y otro a 1:30h en coche desde Cádiz y por mucho que nos empeñemos seguirán estando allí, uno para quienes les guste la nieve y otro para quienes les guste la playa. Como dice Ibai la diferencia asusta y mientras asuste, seguirá ocurriendo y el estado recaudará menos.

Como he dicho antes, en parte les comprendo y están en su derecho de vivir y cotizar en el principado siempre que vivan la mitad del año allí y por nuestra parte solo podemos lamentar su marcha mientras apoyamos a gente como Ibai y boicoteamos a gente como TheGrefg o El Rubius. Que les vean solo los andorranos.

La otra opción sería (AVISO: OPINIÓN POCO POPULAR) bajar un poco los impuestos, incluso a los ricos. Siempre es mejor que paguen algo menos a que no paguen nada. Lamentablemente así son las matemáticas y Laffer lo demuestra.