Entre el 1 y el 22 de julio de 1944 en el hotel Mount Washington de Bretton Woods se realizó la conferencia monetaria más importante del siglo XXI en el que se estableció el nuevo orden económico mundial que estuvo vigente hasta 1971 cuando el coste de la guerra de Vietnam  animó a EEUU a romper ese acuerdo y se inició otra era económica que ha durado hasta ahora.

Y es que las cosas no hay que tocarlas si funcionan y hay que reconocer que durante estos últimos 50 años la economía mundial ha mejorado más que nunca en su historia. Hasta ahora, que parece ha dejado de funcionar y por tanto hay que tocarla.

Así lo ha sugerido el FMI en un artículo escrito por su Directora Gerente Kristalina Georgieva insinuando que estamos ante un momento «Bretton Woods»Escrito

Aunque Georgieva no mencionó el dólar americano, sí enfatizó la necesidad de «tomar medidas para prevenir la acumulación de riesgos financieros a mediano plazo», concluyendo el artículo con «¡Este es nuestro momento!» en clara insinuación de poner fin a la dominación del dólar, para ser sustituido por una moneda de reserva internacional más estable.

¿Y qué moneda debería sustituir al dólar? Un buen comienzo sería con una «moneda» que creó el FMI precisamente para esto, en 1969, Los Derechos Especiales de Giro (DEG) una especie de cesta de divisas que incluyen el dólar, el euro, el renminbi chino, el yen japonés y la libra esterlina. Diseñado para aumentar las reservas oficiales de los Estados miembros, el DEG es conocido como un «activo de reserva internacional suplementario» y el candidato más obvio para reemplazar al dólar en el escenario mundial.

No obstante estaríamos ante el mismo problema, ya que seguirían dependiendo de divisas sostenidas por bancos centrales que no hacen nada más que imprimir dinero, cambiamos un problema gordo (el dólar) por cinco pequeños problemas gordos.

Hay voces que sugieren que tras el patrón oro y el patrón dólar quizás sea tiempo de pasarnos al patrón criptodivisa gracias a su limitado suministro ya que ningún gobierno puede imprimirlas para pagar sus derroches. Precisamente ha nacido una criptodivisa con ese enfoque (Sogur), que pretende crear un nuevo sistema monetario basado en su criptomoneda aprovecha la tecnología Blockchain y un diseño económico inteligente asesorado por economistas de renombre mundial.

Probablemente en el segundo Bretton Woods no veamos una solución tan ambiciosa pero la tecnología va en esa dirección y será una seria candidata en el próximo «reinicio» del sistema monetario.

El FMI tiene razón en una cosa: un momento decisivo como el de Bretton Wood ya debería haberse producido hace mucho tiempo. Pero cuando el dólar sea finalmente reemplazado como la moneda de reserva mundial, su reemplazo no debería construirse sobre una montaña de deuda y me temo que así será ya que no sabemos vivir sin ella.