Hoy aprovecho que más de media España está de puente para contaros algunas cosas que no conocía de los billetes de Euro, esos que llevan con nosotros más de 18 años.

La fabricación de cada billete de euro, le cuesta al Banco de España entre 6 y 8 céntimos de euro, independientemente de su valor.

El billete de mayor valor del mundo es del de 10.000$ de Singapur que empata con el del 10.000$ del Sulanato de Brunei, le sigue el de 1.000 francos suizos. Después se situaría el de 500€ pero este dejó de fabricarse el año pasado. Y tu sin ver ninguno.

Todos los billetes muestran puentes y arcos en un estilo arquitectónico europeo diferente, desde el «clásico» de los 5€ hasta el contemporáneo del de 500€.

El impacto ambiental durante el ciclo de vida completo de un billete (desde la producción pasando por el almacenamiento y la circulación hasta el tratamiento al final de su vida útil.) equivale a dejar una bombilla de 60W encendida durante medio día.

El billete de veinte euros es el más falsificado de todos los de la UE

En el 2006 España tenía un cuarto de todos los billetes de 500€ emitidos.

El billete más “sospechoso” que queda en circulación es el de 1.000 francos suizos, unos 866 euros al cambio, que se ha vuelto enormemente popular en el mundo criminal y representa en la actualidad el 40% de los billetes suizos en circulación.

El primer nombre del Euro era «ECU» (European Currency Unit) pero a los alemanes no les gustaba ese nombre porque sonaba como Ein Kuh, que en alemán se podría entender como «una vaca».