“Qué pereza me da cambiarme”, “todos son iguales” o “no tengo tiempo” son algunas de las excusas que nos frenan para no cambiar de entidad bancaria. Muchos clientes pagan comisiones por sus cuentas o tarjetas o están descontentos con el trato en su entidad y, aun así, no se deciden a cambiar de banco ya sea por pereza o porque desconocen la oferta de otras entidades.

Desde 2019, la banca está obligada a ofrecer de forma gratuita el servicio de traslado de cuentas para facilitar la movilidad de los clientes de una entidad a otra. Con esta nueva normativa, ahora cambiar de banco es más sencillo, ya que es la nueva entidad la que se encarga del traslado de la nómina, de los recibos domiciliados, de las transferencias periódicas, del saldo o del cierre de la cuenta.

Traslada tu cuentas gratis

El primer paso para solicitar este servicio gratuito es abrir la nueva cuenta, explican desde el comparador financiero HelpMyCash.com. El cliente interesado en cambiar de entidad bancaria primero debe darse de alta en el nuevo banco y, una vez activa la cuenta, podrá solicitar el servicio de traslado sin necesidad de comunicar el cambio a su entidad actual.

En la web o la app del nuevo banco, los clientes pueden descargar el formulario necesario para instar el traslado de cuentas. Algunas entidades requieren que este se presente en una oficina bancaria y otros, en cambio, permiten gestionar el trámite desde los canales digitales, como BBVA, Bankinter, EVO Banco, ING o CaixaBank

En el formulario, el titular debe elegir si quiere trasladar toda su cuenta o solo parte de ella (determinados recibos, nómina, saldo…) y elegir si quiere cerrar la cuenta antigua o no.

¿Cuánto tardará en hacerse efectivo el cambio?

El cliente debe también indicar la fecha en la que quiere que se ejecute el cambio, pero debe dejar un margen mínimo de unos 15 días para que el banco pueda realizar todas las gestiones necesarias para el traslado. En el caso de que el titular diera instrucciones de cancelar su anterior cuenta, este debe devolver las tarjetas o libretas a su antigua entidad. 

¿Qué tendrás que gestionar igualmente?

El servicio de traslado de cuentas todavía tiene algunas limitaciones. Desde HelpMyCash.com destacan que “algunas instituciones como la Agencia Tributaria o los ayuntamientos requieren que sea el propio titular de la cuenta el que solicite el cambio del recibo”.

Por otra parte, los pensionistas y los que perciben una prestación por desempleo deberán informar del nuevo número de cuenta en la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS), ya que dispone de sus propios modelos para el cambio de los datos bancarios.

¿Y si decides hacerlo tú mismo? 

Puede ser la forma más rápida de cambiar de cuenta, aunque en este caso es el titular el que debe de tomarse la molestia de contactar con el pagador de la nómina y los emisores de los recibos domiciliados en la cuenta. Sin embargo, se puede solucionar haciendo algunas llamadas o enviando un e-mail con el nuevo número de cuenta solicitando el cambio. Además, algunos bancos también ofrecen el servicio “trae tus recibos con una foto”, gracias al cual los clientes pueden enviar una foto de sus facturas a través de la banca online o de la app para que el banco se encargue de redireccionarlos.

Una vez cambiados la nómina, los recibos y los demás servicios de banco, llega la hora de transferir el saldo a la nueva cuenta (lo más cómodo es emitir una transferencia, aunque algunas entidades pueden aplicar costes) y, finalmente, solicitar la cancelación de la cuenta antigua.

En definitiva, es un trámite que muchos pueden evitar por pereza, pero lo cierto es que es sencillo y puede ahorrar a los clientes cientos de euros en comisiones. Bancos como Santander o CaixaBank han aumentado el precio de sus cuentas este 2020, alcanzando los 240 euros anuales para los clientes no vinculados, por lo que trasladar la cuenta a una entidad sin comisiones puede ser la mejor estrategia para evitar pagar de más por un servicio que otros bancos están ofreciendo a coste cero.