La fusión entre CaixaBank y Bankia, el posible matrimonio entre Unicaja y Liberbank, la rumoreada búsqueda de pareja de Banco Sabadell y de BBVA… Parece que el mercado bancario español experimentará un buen número de uniones para mejorar su rentabilidad. Ante esta situación, ¿qué les pasará a los que tengan una hipoteca con un banco absorbido por otro? Según el comparador financiero HelpMyCash.com, los aspectos clave del préstamo se mantendrían a salvo, aunque existen ciertas condiciones que sí podrían modificarse tras la operación.  

Las condiciones de la escritura se mantienen

Desde este comparador recuerdan que la mayor parte de las condiciones de una hipoteca figuran en una escritura notarial. Por lo tanto, ninguna de las cláusulas que aparezcan en este documento público puede ser modificada unilateralmente por una de las partes, ni siquiera en caso de fusión bancaria. 

Así las cosas, pese a que el banco prestamista fuera absorbido por otro que ofrezca unas hipotecas peores, las condiciones más relevantes del préstamo firmado se mantendrían inalterables: el tipo de interés, los requisitos de bonificación, el plazo de devolución, las comisiones, las garantías…

Estas condiciones, eso sí, pueden ser peores que las de mercado. Por ello, se puede aprovechar esa fusión para tratar de renegociar el contrato y rebajar el precio de la hipoteca. En caso de que la entidad absorbente se niegue, también se puede trasladar el préstamo a otro banco a través de una subrogación o de la contratación de un nuevo crédito. 

Lo que no esté en la escritura sí puede modificarse

Hay ciertos aspectos ligados a una hipoteca, sin embargo, que no aparecen en la escritura. Uno de los más relevantes es el precio de muchos de los productos que el banco pide contratar para bonificar el tipo de interés, como los seguros, las tarjetas de crédito o de débito, los planes de pensiones, etc. 

El coste de estos productos, en consecuencia, sí podría subir tras la fusión. Por ejemplo, la aseguradora de la entidad absorbente podría encarecer las primas de los seguros de hogar o de vida cuando tocara renovarlos o podría aumentar la comisión de mantenimiento de una tarjeta de crédito que diera derecho a rebajar el interés de la hipoteca.

En caso de sufrir el encarecimiento de alguno de estos servicios adicionales, desde HelpMyCash.com recomiendan hacer números para valorar qué saldría más a cuenta: cancelar el contrato de ese producto asumiendo la posible subida del interés o mantenerlo para seguir disfrutando de su bonificación. 

La cuenta para pagar la hipoteca, un caso aparte

Mención aparte merece la cuenta que se utiliza para pagar las cuotas de la hipoteca. Si esta solo se emplea para abonar los gastos asociados al préstamo (mensualidades, recibos de seguros, etc.), su comisión de mantenimiento debe aparecer en la escritura y no puede modificarse pese a la fusión. Además, si el crédito se firmó antes del mes de abril de 2012, esa cuenta debe ser gratuita por ley. 

En cambio, si se utiliza para otras finalidades (como domiciliar la nómina, por ejemplo), el banco sí puede modificar su coste o las condiciones para mantenerla gratuita. En este caso, el cliente tendrá que valorar si le conviene más cumplir esos requisitos para no pagar por la cuenta, abonar la nueva comisión que le piden o dejarla solo para pagar la hipoteca para que no se le cobre más de lo escriturado.