José María Álvarez-Pallete creo que es un tipo inteligente y con bastante visión de futuro y lo digo porque no soy accionista de Telefónica, si lo fuese probablemente pensaría lo contrario, basta con ver el comportamiento de la cotización de la empresa desde que llegó a presidirla (abril de 2016) hasta ahora, por entonces cotizaban casi a 10€ y hoy la tenemos a un tercio de su valor a menos de 3.3€.

Probablemente gran parte de la culpa no sea suya pero lo cierto es que si hay que buscar un culpable él sería el señalado ya que para eso es el máximo mandatario de la compañía.

Lo cierto es que Pallete está demostrando que confía en su estrategia y para ello ha invertido grandes sumas de dinero en comprar acciones de la compañía, un gesto con el que pretende mostrar su confianza en su plan estratégico. El problema es que los planes no siempre salen bien.

Esto es lo que publicó El Confidencial hace poco

Pallete pidió 5,3M a Credit Suisse para comprar ‘Telefónicas’ cuando valían el doble

José María Álvarez-Pallete, presidente de Telefónica, no deja de hacer gestos personales de compromiso con el futuro de la compañía, que cotiza en mínimos desde hace 25 años. El primer ejecutivo de la teleco ha invertido en numerosas ocasiones para demostrar su confianza en la acción y en el plan estratégico. Hasta tal punto que, según fuentes financieras, pidió un crédito de 5,3 millones de euros a Credit Suisse para financiar la compra de títulos, por lo que ha llegado a pagar dos veces más de lo que valen ahora.

Desde que fue nombrado presidente, Pallete ha invertido cerca de ocho millones de euros en comprar 1,09 millones de acciones de Telefónica, una apuesta en la que pierde más de la mitad de lo invertido.

Y aquí es donde vemos dos errores que pueden arruinar a cualquier pequeño inversor, pedir un préstamos para comprar acciones e invertir todo a en una empresa, sin diversificar, probablemente los dos pecados más grandes que un ahorrador puede hacer con su dinero. Pero por otro lado me parecen dos errores que deberían cometer todos los directivos de empresas cotizadas para evitar casos como el de Abengoa mediante el cual los directivos podrían hacerse de oro si se liquidase la empresa.

El consejo de administración de Abengoa se embolsaría un total de 58 millones de euros en acciones de la nueva Abengoa (Abenewco1) si culmina con éxito su plan de reestructuración en virtud del plan de incentivos del máximo órgano de gobierno, según denuncian accionistas aglutinados en la plataforma Abengoshares.

Según la tesis de estos accionistas, para salvar dicha situación, el consejo habría colocado a Abengoa S.A. en situación de ‘default’, facilitando su conversión anticipada y “actuando bajo un claro y censurable conflicto de interés”.

Un mundo raro este en el que los directivos que quieren salvar una empresa se arruinan y quienes quieren arruinarla se enriquecen.