Probablemente el único efecto positivo de la pandemia sea la apuesta que muchas empresas están haciendo por el teletrabajo. Cuando volvamos a la normalidad probablemente muchas vuelvan a la situación anterior en la que prime el presentismo que tanto nos gusta pero muchas otras, la que realmente puedan y quieran, adoptarán el teletrabajo como forma principal. En San Francisco, cuna de las empresas tecnológicas, se están echando a temblar, principalmente los propietarios de oficinas e incluso el mismo ayuntamiento, el último ejemplo lo tenemos con una de las empresas de moda, Pinterest.

El 20 de Marzo del año pasado Pinterest firmó un megacontrato para el alquiler de unas nuevas oficinas de más de 150.000 metros cuadrados en las que iban a trabajar sus 1.500 empleados. Se trata del contrato de alquiler más grande de la ciudad después del que firmó Facebook un año antes.

El promotor, Alexandria Real Estate Equities está construyendo en la calle Bluxome 88 un proyecto que incluye 300.000 m2 de oficinas, un club de tenis, un centro comunitario y una zona comercial. Pinteres tenía intención de mudarse allí el año que viene.

Pero llegó la pandemia y todo cambió, así que Pinterest ha decidido seguir donde estaba, impulsar el teletrabajo y cancelar el nuevo contrato de alquiler pagando por ello 90 millones de dólares. El nuevo alquiler les habría supuesto un coste de 440 millones de dólares.

Tal y como dijo Todd Morgenfeld el director financiero de Pinterest «Al analizar cómo cambiará nuestro lugar de trabajo en un mundo post-COVID, estamos repensando dónde podrían estar ubicados los futuros empleados» «Una fuerza de trabajo más distribuida nos dará la oportunidad de contratar personas con más experiencia y conocimientos».

Muchas otras empresas están apostando por el teletrabajo y una mayor diversidad geográfica de sus empleados, aunque cada una a su ritmo. El CEO de Facebook Mark Zuckerberg dijo que la mitad de la compañía podría trabajar a distancia en un plazo de entre cinco y diez años. Twitter y Square, ambos liderados por Jack Dorsey, están permitiendo a casi todos los empleados trabajar a distancia para siempre y Google prorrogará el teletrabajo hasta julio de 2021

El futuro se ha puesto negro para la economía de la zona de la bahía, que ha recibido miles de millones de dólares en impuestos y tasas inmobiliarias durante el último decenio en el que la ciudad tuvo un boom relacionado con los nuevos proyectos de oficinas, que principalmente fueron arrendados por empresas de tecnología.  Esta incertidumbre ha trastornado también el mercado de la vivienda de la zona, ya que la posibilidad de trabajar en remoto ha llevado a muchos empleados actualmente ligados a Silicon Valley a mudarse fuera de las costosísimas áreas metropolitanas donde se concentran las principales empresas tecnológicas. El alquiler promedio de un apartamento es de 3.700 dólares al mes, el más alto en Estados Unidos y casi 1.000 dólares superior que uno similar en la históricamente cara ciudad de Nueva York.