Estoy algo acojonado. Resulta que a raiz de la noticia del Euribor de ayer (el del satisfyer) me ha dado por seguir dándole vueltas a lo de que los robots me quitarán el trabajo y otras cosas más divertidas y justo hoy me he topado con un artículo que decía que los robots sustituyen a los periodistas. Que básicamente va de que los robots sustituyen a los periodistas y yo sobro.

Y me he dado cuenta de que la mayoría del trabajo que hago para mi jefe lo puede hacer un robot. Aspirar su casa, limpiar la piscina, ¡Incluso planchar las camisas y doblarlas! como se entere mi jefe me baja el sueldo… si cobrase, claro.

Así que me voy a tener que esmerar un poco más, hacer mejor mi trabajo que cualquier inteligencia artificial, revisar el Euribor hasta la milésima para no meter la pata y conseguir vuestro cariño que quizás sea lo único que no logrará nunca una CPU. Eso y enamorarse como lo estoy yo de la becaria…

¿Y que ha hecho el Euribor hoy?

Pues si has leído el titular de la noticia te harás una idea, el principal indicador en las hipotecas de España, ha bajado seis milésimas en su tasa diaria hasta el -0.269% con lo que vuelve a valores de julio. De esta manera la media de noviembre se sitúa en el -0.276% con lo que baja 0.129 puntos respecto al valor de hace un año cuando cerró en el -0.147%.

En la última reunión presidida por Mario Draghi el Banco Central Europeo ha mantenido sin cambios el tipos de interés de referencia para sus operaciones de refinanciación en el 0%, mientras que la tasa de facilidad de depósito continuará en el -0,50% y la de facilidad de préstamo en el 0,25%.

Todo parece indicar que el Euribor tocó suelo el pasado 21 de agosto cuando marcó el -0.399%, la reciente bajada de tipos del BCE escondía una trampa para los hipotecados ya que se trataba de una pequeña subida encubierta en un sistema de tramos para la liquidez de la banca. No obstante seguiremos viéndolo en negativo hasta al menos el 2022.