Algunos me habéis preguntado en la zona de comentarios acerca de la opinión de mi jefe sobre lo que está ocurriendo en Cataluña, así que ayer cuando me llamó para pedirme la contraseña de mi cuenta de Spotify se lo pregunté y su respuesta fue rotunda «¿Pasa algo en Cataluña?».  Me dice que la prensa local de donde está con el yate no comentan nada, que en el «Seychelles Nation» de la única independencia que se habla es la de las Islas Seychelles, que se cumple 250 años en 2020 y que ya lo están celebrando, que hay ambientazo e igual se queda unas semanas más allí.

Así que le he comentado un poco la movida que hay y se ha preocupado mucho, me ha preguntado si hay algún desperfecto en el puerto deportivo. Le he dicho que todavía no. También me ha preguntado si eso afecta a las visitas de la web y bueno, siguió con sus cosas. En definitiva, que le he dejado preocupado y me ha comentado que se tomará luego una botellita de cava a ver si con eso ayuda a que se arregle la cosa.

Los que se tendrán que guardar el cava, champagne, sidra o con lo que brinden, en la nevera, son los hipotecados ya que el indicador más utilizado en las hipotecas de España, el Euribor, ha subido 10 milésimas hasta el -0.284% con lo que parece ha retomado la senda alcista.

De esta manera la media provisional de Octubre se sitúa en el -0.314% que son 0.16 puntos menos que hace un año cuando cerró en el -0.154%, esto significa que para una hipoteca a interés variable por un importe de 150.000 euros a un plazo de 25 años, la cuota mensual se reducirá en unos 13€ mensuales (150€ anuales).

Todo parece indicar que el euribor tocó suelo el pasado 21 de Agosto cuando marcó el -0.399%, la reciente bajada de tipos del BCE escondía una trampa para los hipotecados ya que se trataba de una pequeña subida encubierta en un sistema de tramos para la liquidez de la banca. No obstante seguiremos viéndolo en negativo hasta al menos el 2022.