El otro día publicaron en El Confidencial un interesante artículo sobre varias personas a las que les habían arruinado un chiringuito financiero. Parece que por llamar a algo «chiringuito» le estamos quitando importancia pero los testimonios de los afectados son realmente dramáticos.

Estos son algunos testimonios sacados de ese artículo.

Isabel Maura, de 64 años «Tenía una hipoteca y deudas que pagar. Un día me encontré un anuncio (del que hablamos por aquí hace unos meses) que hablaba de las inversiones millonarias de Amancio Ortega y de UproFX, así que invertí 250 euros. Al principio todo fue tan bien que en abril mi asesor, Javier Martínez, me dijo que iba a ayudar a diez clientes y que me animase a invertir 50.000 euros. Le dije que no tenía ese dinero y me dijo que lo pidiera al banco, pero seguía temiendo que fuese una estafa. Me dijo que, para que estuviese segura, él invertiría conmigo: meteríamos 25.000 euros cada uno. Y que era imposible perder; que como mucho nos quedaríamos igual, pero que no íbamos a perder dinero».

Isabel consiguió los 25.000 euros en el banco y los invirtió, pero pronto llegaron los problemas: «En mi cuenta ponía que tenía 64.000 euros, pero cuando quería recuperar mi dinero no podía. Entre mayo y junio me llamó un tal Felipe Haro, que no tenía acento precisamente español, y me dijo que no podía sacar mi dinero porque estaba metido en otras operaciones. Le dije que cancelasen cualquier operación, que hacía tiempo que no les había dado permiso para hacer nada más con mi dinero, pero siguieron haciéndolo». Isabel, por desgracia, da por perdido su dinero: «No solo sigo debiendo mi hipoteca y otras deudas, sino que ahora además también le debo 25.000 euros al banco, tengo que pagar mis gastos, la universidad de mis hijos… He ido a la Policía y me han dicho que es una estafa, pero va a ser casi imposible recuperar el dinero».

La CNMV advierte constantemente sobre este tipo de negocio a los que como he dicho antes deberíamos buscarles otro nombre.

No son chiringuitos financieros, son timadores profesionales.

Hace un tiempo publicaron una pequeña infografía con 10 consejos para evitar caer en sus redes, no está de más recordarlos y en caso de duda, deja el dinero en tu bolsillo que es el lugar más seguro.