Ayer la segunda noticia más leída de El País era «Una realidad incómoda» que destacaba los hitos económicos alcanzados durante el mandato de Trump. Os hago un resumen a base de cortaypegas.

Bajo la presidencia de Donald Trump, Estados Unidos ha recuperado una prosperidad propia de los felices 60. Apenas existe desempleo, la economía creció más del 3% en el primer trimestre, la inflación permanece baja, suben los salarios y se ha frenado el declive industrial.

Ya, claro, dirá usted. Pero eso está lográndose con un monstruoso endeudamiento público y con un alarmante déficit presupuestario

Ocurre, sin embargo, que Estados Unidos imprime dólares, la moneda aceptada en todo el planeta, y puede permitirse cosas que en cualquier otro país conducirían al desastre.

Ronald Reagan logró que Estados Unidos recuperara el optimismo y la condición de superpotencia económica, ganó la Guerra Fría (aunque la victoria la firmara su sucesor, George Bush) y acabó con la Unión Soviética. Muchos creímos entonces que la apuesta por los euromisiles y el farol de la “guerra de las galaxias” podían conducir a un holocausto nuclear. No fue así. En realidad, ocurrió lo contrario.

El Domingo, Libremercado (más afín a la política económica de Trump) publicó otro artículo lleno de verdades incómodas con un título de lo más sugerente, «Los sueldos suben un 3,5% en EEUU al calor del pleno empleo»

Durante el tercer mes del año, la economía estadounidense creó 196.000 nuevos puestos de trabajo, reduciendo el desempleo al 3,8%

Esta tendencia ha hecho que se aceleren los sueldos, que ahora crecen en niveles del 3,5%. Cabe recordar que la evolución de los salarios estuvo estancada en el entorno del 1-1,5% durante buena parte de la Era Obama. Por tanto, las tasas que se están barajando en la Era Trump sorprenden muy favorablemente a los analistas. Ahora mismo, el asalariado promedio gana cerca de 28 dólares por hora trabajada.

Resulta curioso comprobar que la industria sanitaria, lejos de resentirse por las medidas desregulatorias que ha tomado Trump, está generando parte importante del nuevo empleo creado en el país del Tío Sam, hasta el punto de que ha creado 400.000 nuevos puestos de trabajo durante el último año.

En esta gráfica se ven los ingresos familiares en lo que llevamos de siglo (en rojo nominales, en azul ajustados a la inflación)

Podríamos llamarlo el «milagro económico de Trump» aunque también lo podríamos llamar «el milagro económico durante el mandato de Trump» e intentar darle el mérito a factores externos o simplemente a la «herencia recibida» pero lo cierto es que lo llames como lo llames, milagro económico y Trump aparecen muy juntos.

Creo que casi todos coincidimos en que Donald Trump es un personaje que da mucha grima y representa la antítesis de los valores que queremos fomentar pero lo cierto es que la única guerra que ha declarado es la comercial y la economía del país va como un tiro. Con estos datos sobre la mesa me gustaría haceros una pregunta.

¿Votaríais a un Trump español si os garantiza que acaba con el paro y suben los salarios?