Hace años tuve una compañera que perdió mucho dinero con la estafa de Fórum Filatélico, además el caso fue especialmente doloroso porque su hermana encontró trabajo con ellos y era casi una obligación no sólo meter su dinero ahí, también buscarle clientes. Eso supuso que casi toda su familia y muchos de sus amigos acabaran entrampados. Ella era administrativa pero estaba en una empresa del sector financiero, yo mismo le advertí cuando me lo propuso que si algo pasaba eso no estaría cubierto por nadie y que no me fiaba. Fue triste lo que le pasó a ella y a su familia y a los miles de afectados. Tras muchos años, los activos se liquidaron y lo que quedó no fue suficiente para cubrir el agujero. Aunque también es cierto que durante meses tuve que oír la cantinela de “¿Cuánto te está dando el banco por tu dinero? Mira qué buena rentabilidad tengo yo con los sellos.” Algo que también escuché decir a alguien respecto a los pagarés de Rumasa, las hipotecas multidivisa… o cuando la gente ganaba dinero con Terra.

Por supuesto generalizar siempre es injusto, hay gente que fue engañada y con la crisis han salido a la luz hipotecas con condiciones que el notario no resaltó como era su deber, preferentes (en realidad deuda perpetua) que se adjudicaron a ancianos, salidas a bolsa con información falsa como con Bankia etc. Pero también es verdad que en muchas ocasiones mucha gente arriesgó su dinero sin la suficiente información, creyéndose más listo que los demás y buscando el pelotazo. Como es muy difícil dilucidar los de un grupo u otro lo políticamente correcto siempre ha sido ponerse del lado de los afectados. Pero hay diferencias, una cosa es que un banco, justa o injustamente, pague por –un ejemplo- las hipotecas con suelo que colocó y esa factura recaiga en los accionistas de ese banco (o como mucho en sus clientes vía comisiones) y otra es que todos los españoles tengamos que pagar porque alguien compró acciones de una empresa que luego quebró. Y todo esto me ha venido a la cabeza porque hace unos viernes salió el tema de las cuotas de la CAM, debido a que Lehman Brothers España fue el coordinador de la colocación y Luis de Guindos, entonces su director, las piropeó en unas desafortunadas declaraciones que, no obstante, tuvieron una ración de verdad ya que dijo que iban a hacer historia y así fue. Veamos qué pasó con ellas:

La idea de que las cajas de ahorros pudieran financiarse saliendo a bolsa es muy antigua y la forma de hacerlo fue ideada por el exministro Carlos Solchaga en 1991: cuotas participativas que cotizarían como acciones pero sin que los adquirientes tuvieran derechos políticos. Una forma de obtener liquidez nueva sin emitir deuda. En verano de 2008 la CAM se convirtió en la primera caja de ahorros del mundo en salir a bolsa poniendo en circulación el 7,5% de su valor patrimonial en una OPS en la que el 65,5% fue para minoristas y el resto fue para entidades -que difícilmente pueden alegar ignorancia- del estilo de JP Morgan, Deutsche, Societé, UBS… hasta el –hoy famoso- fondo soberano noruego compró entonces. Y eso que era 2008 y ya estábamos en crisis y menos de dos meses después quebró Lehman Brothers. Veamos cual fue su evolución bursátil –dejó de cotizar en 2014- y comparémosla por ejemplo con la del Banco Santander durante el mismo periodo:

Como podemos apreciar, durante más de dos años los que acudieron a la salida a bolsa de las cuotas de la CAM o ganaron dinero o perdieron mucho menos que el accionista tipo. Yo recuerdo en el foro de Invertia a un forero presumiendo –por eso se me ha ocurrido compararlo precisamente con la evolución de la cotización del Santander- lo bien que se estaba comportando la CAM en comparación al mayor banco del país, especialmente en 2010 cuando empezó la crisis soberana griega y se frustró en España el rebote bursátil global iniciado en marzo de 2009. Lo que pasó después es que la CAM –como tantas otras cajas- se fue a la insolvencia. En vez de quebrar (lo que también hubiera tenido un alto coste, todo hay que decirlo) fue saneada con miles de millones de dinero público y después fue comprada por 1€ por el Banco Sabadell (nadie más la quiso, ni regalada) que, sin estar obligado a ello porque ellos compraron el banco CAM y las cuotas eran de la extinta caja de ahorros, ofreció en verano de 2012 una pequeña compensación –algo similar a lo del Santander con los accionistas del Popular- que aceptaron un tercio de los 55 mil minoritarios que quedaban. En 2014 la Fundación CAMgestora de la obra social de la extinta caja, decidió amortizar las cuotas valorándolas en cero euros. A los afectados sólo les quedaba recurrir judicialmente aunque hace unas semanas la famosa juez Lamela  volvió a archivar la causa al no apreciar delito alguno. La pregunta es: En esos miles de millones que perdimos todos los españoles en evitar que la CAM quebrara, ¿deberíamos haber incluido una compensación para que esas personas que decidieron invertir su dinero ahí no perdieran el suyo? Decidid vosotros…

En cuanto a los mercados, sigue la volatilidad pero al menos en bolsa abril está yendo de menos a más y con un mejor comportamiento de Europa frente a Wall Street. Y eso que el € sigue estando sobrevalorado y que nadie sabe muy bien en qué va a quedar la guerra arancelaria ni si se convertirá en una guerra de divisas también. También preocupan los problemas geopolíticos que han llevado a la bolsa rusa y al rublo a tomarse muy mal las sanciones de Trump y seguramente hayan influido –junto a los aires de recrudecimiento y mayor internacionalización de la guerra civil siria- en la subida del precio del Brent por encima de los 72$. También continua el desplome del Bitcoin y del resto de las criptomonedas sin que de momento nadie esté reclamando a los españoles que paguemos por sus pérdidas, lo cual es una gran noticia. Tampoco hay nadie que haya reclamado indemnizaciones al erario por lo que pierden algunos utilizando CFD´s y sin embargo las autoridades están yendo a por ellos ante las enormes pérdidas de la mayoría, reduciendo por ley el apalancamiento que permiten los brókers. Por ejemplo, un inversor no profesional pasará de necesitar tan sólo 24€ para comprar o vender 1 CFD del Dax alemán (suponiendo un precio del índice en 12 mil) a necesitar 600€. La diferencia es enorme y puede que ayude a algunos ludópatas de los mercados a no arruinarse pero no deja de ser una decisión que coarta la libertad de cada uno de perder su dinero como le parezca.

Links.-