Cuando Rajoy ejerció su primer mandato como ministro, de Administraciones Públicas, se ganó fama nacional –ya la tenía en Galicia- de hábil negociador. Desde entonces le han llovido críticas por muchos temas pero esa cualidad suya rara veces ha sido discutida puesto que consiguió ser elegido por Aznar para sustituirle, mantuvo el poder en el partido a pesar del inesperado fracaso de 2004 y lo retuvo tras su segunda derrota consecutiva en 2008. Y todos coinciden en que lo consiguió gracias a su paciencia y su habilidad para pactar. Y al final, aunque tardó muchos años y se convirtió en el único candidato de la actual democracia que se presentó una tercera vez tras fracasar las dos anteriores (ni Fraga se atrevió a tanto), consiguió una mayoría absoluta enorme –el mejor resultado de la historia de su partido tanto en las locales como en las generales- en 2011 que acalló las críticas internas. Y aunque la perdió en diciembre de 2015 y algunos ya le daban por muerto, a finales de 2016 consiguió el apoyo de C´s y la abstención del PSOE para poder seguir gobernando.

Su capacidad de engatusar parecía en buena forma y sin embargo, en 2017 se encuentra con la horma de su zapato: el PNV le saca a Rajoy el apoyo del PP a los presupuestos en Euskadi y una actualización del cupo vasco a su medida y a cambio no consigue ni siquiera el apoyo del PNV a los PGE de 2018. Es más, le amenaza con solicitar el derecho a decidir en el nuevo estatuto vasco. También parece que pierde su magia en su relación con Rivera que cada vez muestra más desacuerdos con él. Por su ideología y por su gestión siempre le han llovido críticas a Rajoy pero como animal político rara vez y de hecho sus rivales –dentro y fuera de su partido- se han equivocado muchas veces al subestimarle. Pero cada vez está más discutido y tiene menos apoyos. Sin embargo, hace unos días, un exministro socialista, con su habitual tono soberbio, soltó esto en twitter:

¿Es posible que Rajoy quiera adelantar las elecciones con la excusa de la falta de Presupuestos antes de que Ciudadanos logre más poder territorial en las locales de 2019? ¿Podría ser que tuviera miedo a que salga adelante la reforma electoral que están promocionando C´s y UP y que podría favorecer más a C´s que al PP? Yo no lo creo, pienso que C´s no buscará elecciones este año (otra cosa será el próximo si sigue mejorando en los sondeos) porque tiene mucho riesgo de quedar tercero en escaños y por tanto seguir bailando al son de PP o PSOE y creo que Rajoy tampoco y o bien conseguirá un acuerdo con PNV y C´s in extremis o bien preferirá gobernar sin nuevos presupuestos a golpe de decreto, sacar menos leyes adelante (esta es la legislatura con menor actividad en ese aspecto, debido sobre todo a que es la primera vez que un gobierno no tiene mayoría parlamentaria suficiente) y no arriesgarse a perder el poder antes de 2020. Las encuestas dicen que el PP volvería a ganar si hubiera elecciones ahora pero también que el PSOE y C´s podrían conseguir mayoría suficiente aliándose y en mi opinión un acuerdo entre el segundo y el tercero es más probable que el que alguno de ellos apoye al primero, especialmente si sigue liderado por Rajoy en la que sería su sexta elección como candidato a presidente, la tercera en menos de tres años.

¿Cómo puede afectar a la economía española que se siga gobernando sin nuevos Presupuestos o que haya unas nuevas elecciones este año o en mayo de 2019 coincidentes con las locales y las europeas? Difícil cuestión aunque una cosa está clara: para el déficit es mejor la primera opción porque se reduciría el gasto y nada apunta a que no lo hagan los ingresos ya que la situación económica sigue con inercia positiva, ayudada además por el buen momento de la Eurozona. Si hubiera elecciones este año seguro se dispararía el gasto buscando votos (a comienzos del próximo año seguro vemos grandes obras en muchosayuntamientos) y se anunciarían medidas para funcionarios y pensionistas (millones de votos) y eso perjudicaría al objetivo de déficit. En cualquier caso, como vimos en 2016 en el que casi todo el año tuvimos un gobierno en funciones sin nuevos presupuestos, no se está tan mal con un gobierno de mínimos.

En cuanto a los mercados, a pesar del mal comienzo de marzo y de los nervios de los primeros minutos del lunes tras los confusos –pero previsibles- resultados electorales italianos, la semana se ha mostrado alcista. No obstante, las declaraciones de los bancos centrales aseguran mayor volatilidad y por tanto los riesgos de que vuelvan las caídas permanecen. Hay tanta complacencia aún que ni siquiera los primeros compases de una posible guerra arancelaria global son capaces de frenar el buen tono de Wall Street si bien el resto de bolsas mundiales no están en tan buena situación técnica. Parte del enésimo peorcomportamiento de los índices eurozoneros está en la apreciación del € que vuelve a acercarse a los 1,25 contra el $. Por último, como imagen, los pagadores y recibidores del presupuesto de la UE. Es un tema complejo porque el Bréxit implica que se pierde la aportación del Reino Unido y hay que decidir si se recortan los gastos o si se suben las aportaciones de algunos o, lo que se supone será lo más probable, se llega a una solución intermedia. En cualquier caso, espinoso asunto ahora que en uno de los grandes de la UE como Italia ha crecido tanto el voto euroescéptico

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