Pocos viernes tengo la oportunidad de congratularme por una decisión política y aún es más raro que eso pase en España. Pero hace 7 días recibí con gran satisfacción el Real decreto que adapta la normativa para adaptarse a las nuevas reglas europeas sobre cómo actuar si un banco quiebra. Sí, una vez más, el mérito no es de este gobierno sino de Europa, ya lo sé… El caso es que las medidas son todas muy adecuadas y luchan contra lo que llevo denunciando hace años desde este blog: el uso de dinero público para ayudar a las entidades financieras. Los principales puntos son:

Resumiendo, que si una entidad cae las pérdidas las asumirán sus dueños (los accionistas) y sus clientes con más de 100 mil € pero la idea es que el contribuyente no tenga por qué asumir el coste (salvo que el banco sea público porque entonces todos somos accionistas). Luego ya veremos lo que ocurre porque ya sabemos que los estados son rehenes de las entidades debido a que son los principales compradores de la enorme deuda que emiten y a que en una situación de pánico -como la de septiembre de 2008 o junio de 2012- si un banco cae puede amenazar el sistema entero y con esa excusa seguramente utilizarían fondos públicos para frenarlo pero el caso es que estas decisiones van en la dirección correcta.
En los mercados el acontecimiento semanal fue el excelente dato de empleo USA del viernes pasado, mejor de lo esperado y situando la tasa oficial en el 5%. La cruz es que eso ha aumentado la expectativa de una posible subida de tipos de la FED en diciembre lo que –aunque esperaron al lunes para reaccionar- no gustó a las bolsas. Hay muchos estudios estadísticos que muestran que las subidas de tipos no son bajistas para los índices pero claro, nunca las subidas bursátiles de Wall Street han estado tan apoyadas durante tanto tiempo y de forma tan intensa en el aluvión de dinero masivo y barato de la FED y  acabada la QE hace meses, la primera subida de tipos -implicando un nuevo ciclo de encarecimiento en la financiación- puede costar digerirla. La cara es que el $ se ha fortalecido otro poco más lo que está empujando al €/$ en dirección a mínimos anuales (1.0461) lo que le viene muy bien a la Eurozona. A eso hay que añadir que se está filtrando que BCE puede aumentar el tipo de castigo que aplica a los bancos con exceso de liquidez (del -0.20% actual al -0.40%). Esto reduciría aún más los tipos de interés en la Eurozona que ya están negativos hasta el plazo de 6 meses manteniendo el euribor a un año en mínimos y debilitando al €.

Las materias primas siguen cayendo y su aspecto técnico sigue siendo claramente bajista dejando claro que no se descuenta un repunte de la inflación. Y al Ibex y al mercado de deuda español no le está afectando demasiado de momento ni la inestabilidad política interna –por Cataluña y las generales- ni la del vecino portugués (una inesperada coalición de izquierdas ha provocado la caída del brevísimo gobierno de derechas que ganó las elecciones) lo que siempre es buena noticia. En otro orden de cosas, y relacionado con una polémica de hace algunas semanas, también circula el rumor de que BCE podría comprar deuda emitida por corporaciones locales al igual que hace con la de los estados; si es así, ante la imposibilidad de valorar a todos los emisores municipales y regionales de la Eurozona, BCE exigiría –como hace con los bonos corporativos- para adquirir el papel un ráting mínimo otorgado por alguna agencia de calificación así que a cualquier ciudad que quiera emitir deuda le saldrá a cuenta tenerlo (mientras no emita da igual, claro, el problema será solo de los bancos que poseen emisiones anteriores). Y para no perder el tono optimista del artículo de hoy, como imagen podemos ver que la recuperación del crecimiento del PIB desde los mínimos de 2012 es la más intensa y duradera en el tiempo desde que empezó la crisis (y además se espera continúe los próximos trimestres). Lástima que aún quede tanto por recuperar:

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