La gran pregunta que muchos se hacen es: con el dinero tan barato y con las materias primas tan baratas ¿por qué no crece más la economía? Que se podría ampliar, en la misma línea, con las de ¿por qué el segundo semestre será peor que el primero y por qué las perspectivas para 2016 empeoran las de 2015? Teóricamente son buenas noticias que el crudo, el motor de casi toda la actividad industrial, así como los principales elementos para la fabricación como el cobre, estén a unos precios tan reducidos. ¿Y qué decir de los bajos intereses? Permiten un menor gasto de gobiernos y grandes empresas, créditos e hipotecas más asequibles y ayudan al valor de los activos porque pocos quieren venderlos al carecer de alternativa de inversión. En este mundo en el que tan poco entendemos las cosas que pasan nos encantan las excusas si sirven como explicación, como argumento racional para poder decir: “ha pasado esto porque antes ocurrió esto otro”. Y luego resulta que si se hace un análisis preciso las piezas no encajan.

Creo que la respuesta a estas preguntas está en que confundimos causas y consecuencias. Nadie sabe si el dinero barato y el petróleo tan bajo harán crecer la economía pero si están así es porque la economía está enferma. Y lo está porque para salir de la recesión se inyectó, y se sigue haciendo, una gran cantidad de dinero que ayudó, vía más deuda, a una recuperación rápida de las cifras macro en las principales economías pero cuyo efecto se disipa. Incluso donde parece que sí que funcionó, los EUA, hay dudas y un estudio de la Reserva Federal de St. Louisreconoce que no está demostrado el impacto positivo en la economía norteamericana –sí en los mercados financieros- de las QE de la FED. El estallido de la burbuja de las materias primas, como el de la bolsa china, muestra la escasa solidez de una economía global que se mantiene con unos niveles elevadísimos de deuda, inducidos por los bajos tipos de interés con que los estados pueden financiarse. Ha sido pan para hoy y hambre para mañana y el mañana está llegando. Los bancos centrales sólo han conseguido disparar la inflación de los activos (y últimamente ni eso) pero no consiguen su objetivo de inflación porque el dinero no acaba de moverse en la economía real. Hay quien cree que es por culpa del bajo precio del crudo pero es que el bajo precio del crudo es consecuencia, y no causa, de la ralentización de la actividad económica. Sí, en el caso del petróleo incide el frácking y ciertos temas geopolíticos pero es que la caída de precios es generalizada en todo lo que huela a economía productiva.

Y ahora se está contagiando a la economía especulativa. Aquí podemos ver que el incremento en los balances de los bancos centrales ya no es capaz de aumentar la capitalización bursátil global (el gráfico no incluye el fuerte rebote de esta semana):

Cierto que la bolsa es una decisión voluntaria y es responsabilidad de cada uno pero al final el mayor inductor de que se esté volviendo a popularizar es una política global que hace que los depósitos bancarios no generen apenas intereses y que la renta fija ofrezca escasos réditos. ¿Cuánta gente ha comprado este año acciones del Santander por negarse a obtener sólo un 1% en un depósito anual en ese mismo banco y está perdiendo una cuarta parte o más de su capital? Y la única forma en que cambie esta dinámica no es con crecimiento del PIB, este año subimos mucho y se crea empleo y el Ibex cae, sino con más ayudas de BCE, esa es la adicción que se ha creado. Y de hecho, cuanto peor perspectiva haya, más posibilidades de actuación de nuestro banco central… hasta que deje de influir como pasó en China. Hace unos días (justo cuando cerraba septiembre, qué oportuno para el maquillaje fin de mes y de trimestre) se hizo públicoque Standard & Poors cree que El BCE ampliará de 1,1 a 2,4 billones su plan de compra de deuda y la reacción de los mercados fue fulminante.

¿Y por qué motivo va a aumentar BCE su QE si de momento lo que ha hecho ha fracasado porque el crecimiento se desacelera y seguimos en riesgo de deflación? Porque no saben hacer otra cosa y eso que para mi cada vez está más claro que esta salida de la crisis ya ha sentado las bases para la siguiente (además de los efectos negativos en las economías emergentes ya visibles). Ya se descuenta que para dentro de un año BCE tendrá los tipos de interés por debajo de cero. Yo dudo que eso pase aunque sí es posible (como lleva pasando ya hace muchos meses) que el exceso de liquidez haga que en el interbancario se crucen operaciones a tipos negativos. Lógicamente aquí estáis interesados en el Euribor a 1 año porque es el que afecta a las hipotecas pero si miráis todos los plazos comprobaréis que hasta el 3 meses los tipos son negativos debido al tipo de castigo que BCE estableció para los excesos de liquidez. Esa es otra muestra del fracaso de sus políticas puesto que la idea era que ese dinero se fuera a la economía real y sin embargo, muchos bancos prefieren perder parte del capital comprando emisiones de papel por debajo del 0% o pagando intereses a quien se queda con su dinero. El caso es que esta situación no se descuenta que vaya a variar en el corto plazo viendo las expectativas a un año vista. Y es una gran noticia para los hipotecados a tipo variable y para nuestras administraciones públicas que se financian más barato y para las empresas por supuesto… pero no parece ser suficiente para que la economía realmente despegue y se nos quite la sensación de fragilidad que actualmente creo predomina en el ánimo de la mayoría.

Esta semana por fin llegó el rebote que comentaba la semana pasada. Y como suele ocurrir, apareció cuando el sentimiento bajista en el mercado era muy alto -dando una vez más la razón a los seguidores de la opinión contraria- y con mayor violencia de la esperada. Bolsas y materias primas subiendo con mucha fuerza destacando el Ibex, justo el índice en el que más negativismo había. Difícil saber si se acabó la fase de corrección, más cuando durante este mes se publicarán muchos resultados empresariales del trimestre pasado lo que seguro añade volatilidad. Por último, estos días hay reunión del FMI y el Banco mundial que seguro debaten el cómo acelerar el crecimiento ya que una vez más esta semana se han rebajado previsiones para 2016.

Links.