Me parece lógico e incluso positivo que un cargo público de un area tan técnica como la economía, tenga experiencia en el mundo de las finanzas. Prefiero como miistro a un exbanquero antes que un dirigente de las juventudes de un partido. Ejemplos tenemos muchos, sin ir más lejos Luis de Guindos fue director general en España de Lehmann Brothers y Mario Draghi fue vicepresidente de Goldman Sachs Internacional.

El problema es cuando un cargo público, se convierte en un «troyano»de la banca  y eso es lo que muchos sospechan ocurre en EEUU (y quien sabe si en Europa)

La semana pasada, el presidente de los sindicatos americanos (la AFL-CIO), Richard Trumka escribió una carta a cada uno de los siete grandes bancos de Wall Street pidiendoles que explicasen las custionables prácticas de compensación.
Cada banco (Morgan Stanley, Citigroup, Goldman Sachs, JP Morgan Chase, Bank of America, Wells Fargo y Lazard) ofrece la posibilidad de una compensación adicional a los empleados que dejan al banco a trabajar para el gobierno.

«Cuando los altos ejecutivos dejan las empresas de Wall Street para trabajar en el gobierno, significa la pérdida de un valioso capital humano, entonces, ¿cómo es en el interés de los accionistas a permitir la consolidación de la concesión acelerada u otros incentivos a cambio de abandonar la empresa? A menos que la posición de estas empresas es la de tener una puerta trasera para pagar un funcionario del gobierno de nuevo cuño para actuar en los intereses privados de Wall Street y no el interés público, es muy difícil ver cómo estas políticas promueven valor para los accionistas a largo plazo «.

Como véis el tema es muy espinoso, los altos directivos son como los futbolistas, muy valiosos y no los quieres en otra empresa, entonces ¿por qué pagarles para que se vayan a un sitio en concreto? Lo normal es ofrecerles incentivos para que se queden, no para que se vayan ¿qué beneficios esperan obtener a cambio?. Las preguntas son retóricas, todos sabemos las respuestas.

En España, como no podría ser de otra manera de esto sabemos mucho y el otro día en Europa Press publicaron «Así ha funcionado la ‘puerta giratoria’ del sector público al sector privado esta legislatura»

Un total de 84 ex altos cargos han recibido autorización del Gobierno desde el inicio de la legislatura para dedicarse a la actividad privada.  Son casos del fenómeno conocido coloquialmente como ‘puertas giratorias’, altos cargos que se marchan a trabajar a una empresa privada tras cesar como responsables públicos.

Y lo acompañaban con una interesante gráfica, que muestra dónde han ido a trabajar los altos cargos de cada ministerio.

El daño es mayor cuando las puertas giratorias se producen hacia sectores «sistémicos» esos que hay que rescatar para que no se vaya todo al garete y esa es en lo que Wall Street está trabajando.