En Junio de 2012 el presidente comunista de Chipre solicitó un rescate financiero a la UE que no se llegó a concretar entre otras cosas por las acusaciones de blanquear dinero ruso vertidas por el €grupo contra Chipre. En febrero de 2013 gana las elecciones el candidato conservador y menos de un mes después los ministros de finanzas de la €zona se comprometieron a llevarlo a cabo. La denominada «troika» ( Unión Europea, Fondo Monetario Internacional y Banco Central Europeo) enviaron una misión de expertos en Marzo. El mayor problema era la necesidad de capital de la banca chipriota muy tocada por la crisis de deuda griega iniciada en 2010 pero además las cuentas públicas tampoco estaban muy bien, con un alto déficit y una gran cantidad de deuda pública y aún mayor de deuda privada. No obstante, Chipre suponía el 0.2% del PIB de la €zona por lo que en principio no parecía un tema muy importante para la estabilidad de nuestra zona económica.

El viernes 15 de marzo a última hora se hacen públicas las condiciones del rescate a Chipre que difieren totalmente de todos los programas de ayuda financiera anteriores: antes de aportar el préstamo de 10 mil millones de € se obliga a establecer un impuesto sobre todos los depósitos bancarios –con un volumen casi 4 veces superior al PIB del país- por el que los que tienen menos de 100 mil € pagarían un 6.75% sobre el capital y a partir de 100 mil € un 9.9%. En ese momento en la banca chipriota 27.000 millones (el 40% de todos los ahorros) eran de extranjeros, en su mayoría rusos y la idea es que Chipre recaude 5.800 millones de €. Piensan que es un fin de semana ideal ya que el lunes es festivo en el país y dará tiempo al gobierno chipriota a establecer medidas para que el martes no haya una salida excesiva de dinero.

Aquellas condiciones, aprobadas por todos –y aceptadas por Chipre-, son criticadas con dureza sobre todo por ser aplicada a los que tienen menos de 100 mil € depositados en el banco ya que contrasta con la medida que la UE tomó tras la quiebra de Lehman Brothers de garantizar hasta esa cantidad para evitar el pánico financiero que generaría una retirada masiva de fondos por temor a quiebras bancarias. De repente, ahorrar es un riesgo. La primera reacción de la población es acudir en masa a los cajeros que pronto se colapsan. Los mercados financieros el lunes sufren por todo esto y quizás es lo que mueve a los dirigentes europeos a cambiar de opinión y volver a negociar a lo que se suma el voto en contra del Parlamento chipriota motivado por un radical cambio de opinión del partido en el gobierno ante las fuertes protestas populares. Tras días de bancos cerrados y nervios BCE establece un ultimátum: o se toman ya las medidas o corta la liquidez a la banca chipriota. Y por supuesto se llega a un acuerdo el 25 de marzo que, en lo que se refiere a la quita en los depósitos, sólo afecta a los que poseen más de 100 mil € (el 47.5%, porcentaje que no se concreta hasta el 29 de julio). Con eso y diversos recortes Chipre deberá aportar 7 mil millones y la Troika 10 mil (9 mil Europa, mil el FMI) al 2.5% con una carencia de pago de 10 años. Posteriormente también Rusia prometió ayudas.

También se decide que la gente no podrá sacar más de 3.000 euros en efectivo fuera del país, todas las operaciones con tarjeta tendrán un límite de 5.000 euros al mes, la retirada de dinero en los bancos estará limitada a 300 euros por día, los clientes de bancos podrán pagar con cheques pero no podrán canjearlos por dinero, no podrán acceder al dinero que esté en depósitos a plazo fijo antes del vencimiento de los mismos… Todo esto, con muchas más medidas que incluyen la liquidación de un banco, privatizaciones de empresas públicas y sobre todo muchos ajustes para la población, se acaba de aprobar en el Parlamento de Chipre el 30 de abril. Justo por esos días el precio del Bitcoin pasa por primera vez de los 100$, ¿quizás este episodio fue lo que empezó a popularizar esta “moneda virtual” (para mi activo especulativo)? Desde luego ayudó aunque menuda contradicción el que por desconfianza en los bancos tradicionales confiara sus ahorros a alguna de las plataformas de internet que ha quebrado…

Un año después las consecuencias de todo esto son que los chipriotas siguen impedidos de sacar más de 300€ en efectivo al día de su propio dinero depositado en el banco. Y lo más curioso es que a pesar del corralito el capital depositado en las entidades financieras sumaba, al término de 2012, 70.157 millones de euros mientras que al final de 2013 habían disminuido un 33% hasta 47.004 millones de euros. Es decir, se ha volatilizado de las cuentas más del doble del dinero del préstamo de la Troika. Sin embargo, hay que reconocer que las cifras macro, siendo pésimas, han evolucionado estos últimos 12 meses siguiendo la nefasta tendencia que ya tenían, no ha habido un brusco desplome adicional como ocurrió en el primer año de otros países rescatados. Como ejemplo os dejo el gráfico de la evolución del PIB:

Los comentarios a todo esto os los dejo a vosotros, sólo dos apuntes: sorprendente la poca repercusión que este aniversario ha tenido en los medios de comunicación cuando es un ejemplo perfecto de que nuestros gobernantes pueden, caso de venir muy mal dadas, ver como más útil esquilmar a los depositantes –es decir, a los ciudadanos- que asumir una quita de deuda –que en el caso español propiciaría una quiebra de la Seguridad Social por ejemplo- o incluso que solicitar un rescate exterior. Por otra parte, Chipre es el ejemplo perfecto de un corralito dentro de la €zona lo que resta bastante prestigio y seguridad al hecho de pertenecer a ella.

PD – No quiero dejar de aprovechar la oportunidad, ya que hablamos de Chipre, de mandar un “recadito” a los que insisten que la bolsa a largo plazo siempre sube: la bolsa de Chipre tras marcar mínimos históricos en 2013 ahora cotiza en torno a 150, un ¡97%! por debajo de los máximos –al calor de la euforia bursátil global pero también de la incorporación al € de enero de 2008- de 2007. Dicho de otro modo, tendría que subir un 3.233% la cotización para volver a cotizar a aquel nivel.