Cierra hoy un mes que en bolsa empezó mal, se recuperó hasta verse máximos históricos en el S&P500 y en el Dax y de años en Ibex y Nasdaq, pero acaba con la mayoría de los que han entrado a comprar en enero, al calor de las habituales recomendaciones alcistas de toda la industria financiera con la complicidad de la mayoría de los medios especializados, en pérdidas. Hace dos viernes avisaba que la complacencia era extrema, que el optimismo era exagerado y en agosto del año pasado ya comentaba que me extrañaba que la reducción del crecimiento de los emergentes no estuviera afectando. Y es que la FED con sus políticas generó muchos flujos de liquidez por todo el orbe y el temor –ya confirmado- a la reducción de las compras, está retirando fondos especulativos de algunos países –de lo cual seguramente se ha beneficiado la periferia de la €zona- hace ya muchos meses pero como suele pasar en los mercados, un día sin saber muy bien por qué, factores que se obvian durante meses pesan de repente en el ánimo de los inversores…o sirven como excusa de titular de periódico, siempre intentando racionalizar los erráticos movimientos de los mercados en el corto plazo.

En este enero también ha sido noticia en la bolsa española la pasión por lo que se denominan “chicharros”, esos valores que normalmente cotizan a dígitos muy bajos y que si se mueven unos ticks ya hacen ganar o perder fácil un 20% en una sesión. Son acciones de las que por sistema hay que huir ya que se unen en ellas factores muy peligrosos como la alta volatilidad, el  bajo volumen, la falta de viabilidad de la empresa, los rumores interesados que nunca se sabe si son noticias filtradas o bulos… Pero el caso es que muchos pican y muchos ganan dinero y muchos más lo pierden ya que esto sí que es como el casino: si no eres “la banca” (el que conoce de verdad la situación de la compañía) aunque alguna vez tengas suerte, si sigues jugando antes o después te despluman. Tantos buscando un pelotazo invirtiendo en empresas que en pocas horas pierden o ganan una quinta parte de su valor total son todo un ejemplo a la “cultura del pelotazo” que tanto daño ha hecho a la economía global pero hay algo más: esta euforia de los chicharros suele ocurrir cuando se inicia el fin de un ciclo alcista. Tiene sentido ya que es una señal de que el dinero que entra es puramente especulativo y procede de minoritarios, ¿Es este el caso actual?

Pronto para saberlo, la volatilidad del Ibex y la euforia con la que comienza casi siempre enero pueden haber tenido su contra-reacción y ya está pero también puede significar que ese dinero extranjero que tanto “confiaba” en España, quizás sólo haya entrado por pura especulación sin vocación de quedarse y no como inversión y tal como vino se va. No olvidemos que la bolsa, al ser un activo tan líquido, es donde más fácil se detectan los grandes flujos. Y es que no me canso de decirlo: el que suba la bolsa no significa necesariamente que se confíe más en nuestra economía y el que baje tampoco es que de repente seamos peores, no hay que confundir un activo volátil y altamente especulativo que depende de muchos factores con todo un país, aunque muchos se empeñen en usarlo como excusa para vender paraísos o apocalipsis, según les dé. El caso es que tras la debacle del viernes pasado y a pesar de que esta semana puede se acabe en positivo, hay un retroceso mensual en casi todas las bolsas mundiales que van a provocar hoy un cierre de enero en muchos índices negativo, algo muy inusual en esta tendencia alcista (aunque encaja con el habitual enero según la estadística de Wall Street de mitad de mandato presidencial).

En España también ha sido noticia que el gobierno sigue optimista elevando en enero, de forma extraoficial, la previsión de crecimiento del PIB cuando hasta abril no suelen cambiar el cuadro macro con el que se elaboraron los Presupuestos Generales del Estado. Una escisión dentro del partido del gobierno, un revés judicial (que sumar al de Eurovegas, la quimera olímpica etc.) y las malas perspectivas que le da alguna encuesta para las europeas de mayo creo están llevando a politizar mucho la baza de los datos macro, que es lo único que se detecta -aunque sólo sea sobre el papel- como mejora por los españoles. Esperemos que ese triunfalismo por buscar votos no acabe generando una ola de pesimismo en el consumidor ya que, como se ha comprobado otras veces, la decepción tras la falsa esperanza es mucho peor que el realismo. Mientras, siguen ampliándose las mentiras de Rajoy que dijo –como también afirmó ZP en su día- que no daría  ni 1 € público a los bancos y esta semana hemos sabido que para “salvar” CEISS se darán más ayudas millonarias –sumadas a las ya inyectadas- a Unicaja para que se la quede. Suma y sigue… y aún hay que colocar Cataluña Caixa a pérdidas y convertir el Banco Malo en viable como principales escollos.

Acabo con una opinión: El que haya empezado el comienzo del fin de la política sobre-estimuladora de la FED sumado al recorte de gastos que seguramente tenga que hacer Obama para conseguir el apoyo republicano cuando se llegue de nuevo al techo de deuda seguramente frene la euforia bursátil pero a medio plazo es lo mejor que puede pasar por un lado porque el exceso en las inyecciones de dinero barato provocaron la actual crisis y hay que evitar por todos los medios crear la siguiente y por otro porque los dirigentes de los EUA deben concienciarse de que la enorme deuda pública que soportan debe reducirse. De hecho, yo soy pesimista y me temo que ya es demasiado tarde y toda esa gigantesca liquidez en manos de unas entidades financieras que siguen confiadas en arriesgar al máximo ya que si se equivocan van a tener apoyo público detrás, ya han formado unas burbujas cuyo inevitable estallido nos conducirán a una nueva recesión. Eso sí, cuanto antes estallen –y a ser posible de manera poco virulenta-, menos sufriremos todos. Circula este gráfico sobre una situación similar que ocurrió en Japón en 2006 cuando el banco central decidió reducir su balance. Como se puede ver, la bolsa se lo tomó muy mal bajando de golpe un 20%

Pero hay dos temas: uno es que la FED sigue incrementando su balance puesto que sólo ha empezado a reducir el ritmo de aumento –no es el mismo caso que el BOJ entonces- y otro que sí, bajó un 20% muy rápido pero antes de un año recuperó los niveles anteriores. Por otro lado en 2006 la bolsa japonesa llevaba casi 15 años cayendo mientras que Wall Street está hoy en plena burbuja…. Os lo muestro porque, como dije antes, circula por ahí como ejemplo pero para mi no son situaciones comparables.

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