¿Tenéis un par de minutos?

Observad esta gráfica animada que hay después del corte (ocupa 6Mb), publicada hace algo más de un mes en un blog de reuters y que muestra el número de operaciones de «High Frecuency Trading» (operaciones automáticas desarrolladas por ordenadores) registradas entre Enero de 2007 y Enero de 2012. Abajo a la izquierda aparece la fecha y cada color representa las operaciones HTF de cada mercado.

 

Alucinante ¿verdad’

Hace poco más de un año publicamos por aquí las reflexiones de Mark Cubban sobre Wall Street, como es un tío que tiene tanta pasta puede permitirse el lujo de seguir reflexionando llegando a esta conclusión que a continuación os traduzco:

Wall Street no sabe a qué se dedica. Los reguladores no saben a qué se dedica Wall Street. Los inversores/accionistas no saben a qué se dedica Wall Street.

Los únicos que saben a qué se dedica Wall Street son los brokers de operaciones automatizadas y de alta frecuencia. Para ellos, Wall Street no tiene nada que ver con crear capital para las empresas, su objetivo original. Wall Street es una plataforma. Es una plataforma para ser explotado por todos los medios tecnológicos e intelectuales posibles.

¿Cuál es la mejor analogía para los inversores de bolsa? Son hackers.

Al igual que los piratas buscan y explotan sistemas operativos y defectos de las aplicaciones, los brokers de alta frecuencia se dedican a lo mismo. Un hackers quiere saltar delante de tu carro de la compra, coger tu tarjeta de crédito y después venderla. Un sistema de inversión de alta frecuencia quiere saltar delante de tu inversión y después venderte esa acción. Un hacker te dirá que sirven a un fin identificando los puntos débiles de tu sistema. Un broker te dirá que se merece el dinero que están ganando con las operaciones o la rebaja que obtienen del intercambio porque dan liquidez al mercado. Reconozco que lo que hacen unos es ilegal y lo que hacen los otros no. Pero eso no es lo importante. Lo importante es reconocer que Wall Street ya no sirve al objeto para el que fue diseñada. Wall Street fue diseñada para ser un mercado en el que las empresas ponen títulos (acciones/bonos), por los que reciben capital y que les puede ayudar a empezar/crecer/vender negocios. Los inversores ganan dinero cuando detectan valor donde otros no lo ven, o simplemente comprometiéndose con una empresa y creciendo con ella como un accionista, recibiendo dividendos o con la apreciación de sus participaciones. ¿Qué porcentaje del mercado mueven los inversores en la actualidad?

Empecé a negociar con acciones activamente en 1992. Negocié mucho. A lo largo de los años he escrito bastante sobre la bolsa. Siempre he pensado que me desenvolvía bien en bolsa. Hasta hace poco.

A lo largo de los últimos 5 años, la bolsa ha cambiado. Cada vez es más difícil simplemente invertir en empresas en las que crees. El debate sobre la bolsa no es sobre el rendimiento de determinadas empresas y sus rentabilidades. El debate es sobre cuestiones macroeconómicas que afectan a todas las acciones. Y esas cuestiones macroeconómicas afectan a las decisiones automatizadas, que afectan a todas las acciones que son parte de todos los índices o fondos cotizados en bolsa. Si combinamos esto con el apalancamiento de las empresas que rastrean derivados, índices y otros paquetes o los fondos cotizados en bolsa apalancados, una acción individual se convierte en un peón dentro de un juego mucho mayor en el que cada vez me siento menos cómodo. Es un juego con un riesgo cada vez mayor.

Así que, volvemos a la pregunta inicial. ¿A qué se dedica Wall Street?

Su actividad primaria ya no es crear capital para las empresas. Crear capital para las empresas debe rondar entorno al 1 por ciento del volumen de Wall Street. (Me resultaría curioso que alguien supiera qué porcentaje de operaciones proporciona rentabilidad a una empresa por alguna razón). No me extrañaría que incluso en este entorno fluya más dinero de las empresas al mercado en forma de recompra, que a las compañías en forma de capital.

Es importante que este país haga que Wall Street vuelva al negocio de crear capital para las empresas. Ya sea mediante impuestos sobre las operaciones (aplica un impuesto de 10c sobre cada operación que se lleva a cabo en menos de 1 hora y todos estos problemas desaparecerán) o cambiando la estructura fiscal de las ganancias de capital para que no haya impuesto sobre ganancias de capital que grave a ninguna acción (empresas privadas o cotizadas) cuya titularidad se haya mantenido durante 1 año o más, y que no tributen los dividendos pagados a los accionistas que hayan mantenido su titularidad sobre la acción durante más de 5 años. Sin embargo, necesitamos hacerlo, necesitamos tener de nuevo a los expertos en bolsa en Wall Street para que piensen las formas de usar su capital para ayudar a las compañías a empezar y crecer. Eso es lo que creará empleos. Ahí es donde encontraremos la nueva gran cosa que acelerará la economía mundial. No saldrá de los agentes que intentan piratear el sistema financiero por unos pocos céntimos por operación.

Ninguna solución vendrá de los burócratas que intentan evitar que los agentes pirateen el sistema. La única certeza que hay cuando aparecen los burócratas es que la ley de consecuencias accidentales nos golpeará a todos en la cabeza y los agentes/hackers encontrarán nuevas maneras de explotar el sistema que les hace ganar mucho dinero e incluso más dinero para las grandes instituciones que desarrollan productos para las demás instituciones que están desesperadas por jugar.

Los reguladores tienen que empezar a reconocer que los agentes no son inversores y vice versa y a tratarlos de manera distinta. Distintas regulaciones. Distintas estructuras fiscales. Distinta supervisión. Los inversores individuales y los fondos que simplemente invierten en acciones y bonos no van a acabar con la bolsa. Los grandes agentes que siempre apalancan y maximizan el número de operaciones/pirateos que hacen siempre pondrán en riesgo el sistema. Tenemos que reconocer que no sirven mucho a un propósito distinto que añadir un riesgo sustancial a la economía mundial. Que el valor que dicen que tienen por añadir liquidez no compensa ni a la economía estadounidense ni a la mundial ni siquiera lo suficiente por el riesgo de colapso que introducen en el sistema.

Wall Street en su conjunto tiene que dedicarse a crear capital para las empresas y vender acciones a los inversores que creen que son accionistas. El Gobierno tiene que crear incentivos sencillos y obvios para estas empresas y restar compensación a los agentes/hackers por el fallo sistémico que introducen.

Habrá otra crisis relámpago, y probablemente una crisis mucho peor que la crisis relámpago de mayo de 2010, sencillamente porque hay demasiados jugadores que quieren conseguir la puntuación del billón de dólares. No pueden ganar todos, aún así, ¿cuántos creen que no lo arriesgarían todo, incluso lo que no es suyo, por esa remota posibilidad de conseguir esa súper puntuación? Dicho de otro modo, no se reconoce el riesgo moral vinculado a cada operación. Entonces, ¿por qué no habrían de asumir los agentes el mayor riesgo posible? 

Hay valor en la automatización de las operaciones. Y va a seguir estando ahí. NO HAY ningún VALOR en las operaciones de alta velocidad. Ninguno. Tenemos que devolver a las bolsas a sus objetivos originales de creación de capital para las empresas. Es imposible averiguar cuántas pymes han dejado de crecer y crear empleos y riqueza por la falta de acceso al capital a través de la bolsa. No es imposible saber que nuestra economía ha sufrido porque los mercados de capital de Wall Street ya no son una fuente de capital para ayudar a crecer a las empresas, no es una plataforma para hackers y tiene que cambiar. Rápido.