Adulador, zalamero o incluso lameculos son algunos sinónimos para denominar a estas personas que se pasan el día elogiando a los jefes. Parece fácil, pero no lo es, sobre todo si no estás acostumbrado. Hay personas que yo creo que nacen con esa aptitud, pero conseguirla, no es fácil y si no, haz la prueba.

Los pelotas profesionales no surgen en el siglo XXI, ni en el XX, es una «profesión» que viene de muy atrás. Hace unos cuantos siglos, los reyes sólo se rodeaban de personas que les dijeran a todo que sí, más te valía, porque si no, corrías el riesgo de que te cortaran la cabeza.

Actualmente, esta «profesión» sigue vigente. Un trabajador «pelota» es ese que jamás llevará la contraria al jefe aunque crea lo contrario. Su objetivo principal es quedar siempre bien con su superior, criticando incluso a sus compañeros si fuera necesario. Tratan de ganar puntos con el jefe sea como sea.

¿Cómo conseguir ser un buen «pelota profesional»? En Expansión.com, nos dan algunas claves:

A pesar de todo, hay aún algunos jefes a los que les gusta rodearse de este tipo de personas, porque les alimentan su ego, pero por suerte, las organizaciones van abriendo los ojos y se dan cuenta que no necesitan a un pelota, si no que lo que necesitan son personas realmente competentes, que aporten diferentes puntos vista, creativas y trabajadoras.

¿Tienes algún compañero «pelota»? Cuéntanos lo que hace!