Si prometía que íbamos a tener un otoño calentito, creo que vamos por el camino de que el verano lo va a ser aún más.

Decretazos, recortes y medidas desesperadas es lo único que se percibe en el ambiente.

Curiosamente este mes se pone en marcha la famosa ‘amnistía fiscal’ propuesta por el Gobierno y, sobre todo, por el Sr. Montoro, y en vez de que los defraudadores traigan dinero a España, asistimos a una salida de depósitos de aquí hacia otros países. Digo yo, que si un servidor tuviese una cuenta en Suiza bien calentita, no tendría la mínima intención de traer el dinero a un país donde ningún país del mundo se fía para invertir o prestarle dinero en estos momentos. Pero claro está, un servidor no cobra por dirigir los designios de un país como otros personajes.

Decretos de subidas de impuestos (incrementos de ingresos públicos) y recortes (reducción de gastos públicos), con el consiguiente jolgorio social, encaminados a ‘contentar’ a los mercados. Respuesta de estos: ayer miércoles se consiguió batir el record de la prima de riesgo desde la aparición del Euro. Una de dos, o le han parecido a los mercados pocos los recortes o bien que esa no es la solución que estos buscan.

Lo peor no es que los recortes no sean suficientes, sino que la sensación de que quién toma las medidas no sabe los resultados que se pueden derivar de ellas, es lo que más asusta a la ciudadanía. Los recortes se ‘vendieron’ como algo demandado por los mercados y justo los resultados obtenidos han sido los contrarios.

La banca, mientras tanto, esperando el rescate financiero. Asistimos al momento ‘campechano’, como hizo el Rey con lo de su safari, de la entidad Novagalicia Banco que públicamente pidió perdón por lo mal hecho con las participaciones preferentes, pero eso sí, acompañado dicha solicitud con otra de 6.000 millones de euros de los fondos de rescate, eso sí, piden esa cantidad pero cubre de lejos sus necesidades, ¡pues que pidan menos, digo yo!

Lo cierto es que la situación no mejora y dudo mucho que el desfile de cargos políticos y banqueros que se aproxima este mes por el Congreso no va a traer más que malestar a la ciudadanía y una muestra al exterior de lo que no se ha debido de hacer ni seguir haciendo en las entidades financieras.

El rescate a la banca española, orquestado para que se realice a lo largo de los próximos 18 meses, muy a mi pesar,  no tiene pinta de que sea algo que vaya a crear fluidez crediticia generadora de actividad económica y creación de empleo, con lo cual espero que por lo menos sirva para dar más tranquilidad a los ahorradores que mantienen depósitos en las entidades financieras. Si es con este fin, por lo menos bienvenido sea.

Pero lo que está meridianamente claro es que lo hecho hasta ahora no ha calmado ni calmará a los mercados: ni los que llevaron el dinero en la época del boom inmobiliario lo traen de vuelta, ni la prima de riesgo se relaja y permite que nos financiemos más barato, ni los bancos abren el grifo a pymes y familias para intentar incrementar el consumo y generar tejido productivo.

Esto me hace pensar que quien ha decidió estas medidas, y no voy a entrar si son de aquí o vienen impuestas, no tiene ni idea de lo que se traen entre manos y está realizando probaturas no sé si esperando que la situación mejore sola o porque realmente no dan más de sí.

José Luis del Campo Villares, iAhorro.com, comparador de ahorro