«He rechazado un trabajo». Eso fue lo que nos dijo el otro día un amigo. Unos le llamaban loco y otros le entendían. Os lo explico: el trabajo era de comercial para una empresa, llamémosla «W» para toda España. El primer mes, él tenía que poner el coche y sueldo base igual al Salario Mínimo, es decir, 641,40€. Después del primer mes, ya hablaban de objetivos y posteriormente, ya negociarían sobre el coche de empresa.

Para mi amigo, la oferta era un poco «tomadura de pelo», puesto que tenía que viajar por toda España, el salario era muy bajo y no veía el futuro muy claro. Los que estaban en contra, le decían que tenía que probar, que como efectivamente no sabía qué le iba a deparar el futuro, tenía que dar una oportunidad a la empresa.

El hecho de rechazar o no una oferta de trabajo, yo creo que es un tema muy personal. Factores como el salario, el horario, la situación geográfica de la empresa, o simplemente que la empresa «no te de buena espina» pueden ser determinantes a la hora de rechazar o aceptar la oferta. Uno de mis primeros trabajos fue en una empresa a la que tardaba en llegar 1hora y 15 minutos. La verdad es que estaba encantada, el trabajo me gustaba y además iba en tren, con lo que en esa época, leí un montón de libros, pero reconozco que cuando cambié de empresa a otra mucho más cerca de mi casa, vi lo que había ganado en calidad de vida y además, ¡podía leer en el sofá de mi casa!

Normalmente los que menos piensan en rechazar las ofertas son los jóvenes que buscan su primer trabajo, mientras que las personas con más experiencia, se lo piensan dos veces.

De todas formas, si decides, por el motivo que sea, rechazar una oferta, te dejo unos consejos para que no quedes mal con la empresa, ya que nunca se sabe si te volverá a hacer falta en el futuro:

Y a ti ¿Qué te haría rechazar una oferta de trabajo?