Como cada año, llegan los propósitos de año nuevo, objetivos que queremos cumplir y metas que deseamos alcanzar, no sólo en lo personal, sino también en lo bancario y financiero. Ante la difícil situación que presentan nuestros bolsillos, muchos son los que se apuntan al ahorro como propósito para el año que acabamos de comenzar. ¿Podremos lograrlo?

Te ofrecemos algunas de las ofertas bancarias de ahorro que ponen a nuestra disposición las entidades para que este sea, al menos, el propósito que consigamos cumplir con seguridad al finalizar 2012.

1. Ahorro en nuestros gastos fijos a final de mes: imposible eludirlos. Gastos de agua, luz, gas o teléfono no podemos esquivarlos, pero si podemos reducirlos. Productos bancarios como las cuentas nómina y algunas cuentas corrientes nos ofrecen la posibilidad de descontar una cantidad de nuestros principales recibos. La devolución ronda el 2 o  3%, eso sí, muchos tienen un límite mensual o anual de devolución que puede variar entre los 20 euros mensual a los 250 euros anuales.

Infórmate también del tiempo durante el cual se aplicará este descuento, algunas cuentas remuneradas sólo aplican la atractiva devolución por los principales recibos durante un año o dos.

2. Usar la tarjeta de crédito de manera responsable: a través de nuestra tarjeta de crédito se nos escapan gastos de los que luego, a final de mes, nos arrepentimos. Pero, a veces, y obedeciendo al tipo de tarjeta que utilicemos, no sólo de nosotros dependen los gastos de final de mes, también de comisiones y cuotas que nos aplican. Las mejores tarjetas de crédito son aquellas que nos dan libertad de uso y que no nos obligan a unas compras mínimas para sortear las comisiones y, mejor aún, que nos permitan ahorrar con ellas.
Es el caso de las tarjetas con descuentos como la Tarjeta Visa de ING Direct con un descuento del 2 por ciento en estaciones de servicio GALP y BP y que, además, nos devuelve el 2 por ciento de los principales recibos que estén asociados a la cuenta nómina de la misma entidad. El pack completo del ahorro.

3. Ahorrar un poco cada mes para el futuro: la situación de las pensiones en España no es ofrece demasiada seguridad, por lo que más vale acogerse a un producto que nos proporcione una adecuada estabilidad una vez nos lleguen nuestros años de jubilación.

Las ventajas de los planes de pensiones, al contrario que otros productos de inversión, es que no necesitamos de conocimientos específicos sobre el mercado para invertir nuestro capital, los rendimientos son asegurados y existen diferentes categorías en función del riesgo que estemos dispuestos a asumir y la situación del mercado.

Por excelencia, la fiscalidad de los planes de pensiones es su principal ventaja. El límite para beneficiarse de esta desgravación es de hasta 10.000 euros de aportación anual (12.500 para mayores de 50 años) y el 30 por ciento de la suma de los rendimientos netos del trabajo y de las actividad económicas (un 50 por ciento en el caso de los mayores de 50 años). Todas las cantidades que se aporten por encima de estas cifras no se podrán restar de la parte general de la base imponible.

Recuerda, informarte de las rentabilidades anteriores que ha obtenido el plan, para que te de una perspectiva de las posibles rentabilidades futuras.

4. Invertir parte de los ahorros obtenidos: si hemos conseguido nuestro propósito, sólo queda invertir parte de ese capital en un producto bancario que se ajuste a nuestro perfil ahorrador. Un depósito bancario con una rentabilidad por encima del 4 % puede ser una buena opción para un ahorrador de tipo conservador, también la renta fija corporativa a través de participaciones en fondos de inversión, puede ser una buena opción sin asumir demasiados riesgos. Más arriesgados, aunque con mayor rentabilidad, es la inversión en pagarés o bonos bancarios que las entidades financieras llevan durante estos últimos meses lanzando al mercado. Aunque muchas entidades ofrezcan este último producto como “muy similar a los depósitos bancarios”, lo cierto es que son diferentes, sobre todo en el riesgo que podremos asumir y el tipo de interés que nos ofrezcan por la inversión.

¿Podremos cumplir este propósito de año nuevo? Lamentablemente muchas familias apenas podrán llegar fin de mes.

Eva Llorca, editora de iAhorro.com