Las buenas relaciones entre jefes y empleados son básicas para que los proyectos salgan adelante, para que trabajemos más motivados y para que entre otras cosas, el día a día se haga más ameno. Ya comentamos en un artículo que es mejor llevarse bien con el jefe, pero recuerda que siempre hay que saber diferenciar entre un jefe y un colega.

De todas formas, y a pesar de que el jefe debería ser nuestro mentor y una persona en la que confiar, según un estudio de Adecco, no todos pensamos igual: el 92% de los trabajadores encuestados asegura que tiene respeto a su jefe y un 86,9% cree que su jefe confía en él. Sin embargo, un 18,3% dice que no se siente respetado por su jefe y casi un 30% de los encuestados (29,2%) declara que no confía en su jefe. 

Entre los que afirman no tenerle respeto a su jefe, los más numerosos son los más mayores y los hombres son, en mayor medida que las mujeres, los que creen que su jefe no confía en ellos y que no les tiene respeto.

Los expertos han identificado diferentes tipos de liderazgo. Desde Adecco, la clasificación que hacen es la de autocrático, es decir, que toma siempre las decisiones sin contar con nadie y sin dar explicaciones, democrático, que pide la opinión de sus subordinados antes de tomar una decisión, paternalista, que confía en sus empleados y les motiva para que trabajen más y mejor y carismático, que es capaz de generar entusiasmo y de implicar al máximo a sus empleados.

Según la encuesta, el 36,4% de los trabajadores afirma que el estilo de liderazgo que mejor describe a su jefe es el democrático, seguido de un 30,3% que considera que su jefe es autocrático, un 22,1% opina que es carismático y un 11,2% que es paternalista.

Sin embargo, al 62,6% de los españoles encuestados (principalmente, las mujeres y las personas de mayor edad), les gustaría que su jefe tuviera un estilo de liderazgo democrático, frente al 26,9% que preferiría que su jefe tuviera un liderazgo carismático (los más jóvenes en mayor medida), un 6,2% que desearía que fuera paternalista y tan sólo un 4,3% que preferiría que fuera autocrático (un mayor porcentaje de hombres).

En lo que están completamente de acuerdo la mayoría de las personas encuestadas es que un buen jefe es aquel que “se remanga” para sacar el trabajo del equipo adelante.

Está claro que ser jefe no es tarea fácil, por eso 6 de cada 10 españoles encuestados afirman que aspiran a ser jefes algún día, frente a un 39,5% que indica lo contrario. Los jóvenes parecen ser los que más convencidos están de esta afirmación. También los hombres son más “ambiciosos” en comparación con las mujeres, un 65,6% quiere llegar a ser líder frente al 55,2% de las mujeres.

El perfil del aspirante medio es un hombre, de clase social alta, con estudios superiores y residentes en la zona Centro o Norte de España.

Con la aparición de las redes sociales, tal vez un voto de confianza se demuestre agregando o no al jefe a tus redes sociales, pero sólo el 18,04% de los españoles que trabaja afirma que tiene agregado a su jefe en una red social, frente al 81,96% que indica lo contrario.

La polémica está servida si la pregunta es si deberías tener o no a tu jefe agregado a las redes sociales. La respuesta más aceptada es que depende de la relación laboral que se tenga con la otra persona: un 56% de los encuestados considera que es irresponsable ser amigo del jefe en alguna red social y el 62% opina que está mal que el jefe tenga como contactos a sus empleados, sin embargo, para el 76% no hay ningún problema en ser amigo de compañeros del mismo nivel en una red social.

No cabe duda de que aceptar al jefe en Facebook tiene ciertos riesgos de los que los empleados deben de ser conscientes, sobre todo a la hora de hablar de la situación laboral personal o realizar críticas sobre el trabajo. La red social es como un escaparate abierto a la vida del empleado que muestra todas sus facetas, tanto positivas como negativas y que puede influir en la percepción que el superior tiene sobre el empleado.

Y tú, ¿confías en tu jefe? ¿le tienes agregado en alguna red social?