Siempre me ha llamado la atención cuando aparece una deslumbrante modelo en la tele, guapísima, delgadísima y estupenda. El periodista de turno le pregunta: «¿Cuál es tu secreto para estar así de fabulosa?». Y la modelo, entre otras cosas, siempre contesta: «duermo mucho».

A mi es una respuesta que siempre me ha asombrado, hubiera pensado que una correcta alimentación y deporte, serían las claves, pero el caso que el secreto está en descansar bien. Si bajamos a la tierra, nos daremos cuenta de que el hecho de dormir bien, no sólo es aplicable a las modelos, si no a nuestro día a día.

Según una investigación llevada a cabo por científicos de la Escuela Médica de Harvard y la Universidad de Michigan entre 7.000 adultos,  el 23,2% de los empleados sufren de insomnio y el problema es más común entre las mujeres que los hombres y menos común entre los mayores de 65.

¿Por qué tenemos estos transtornos del sueño? Según Helen Darling , presidente de la Grupo Empresarial Nacional sobre Salud:

La gente tiene un montón de cosas que le mantienen despiertos por la noche. Hoy más que nunca, tanto los trabajadores como los empresarios están preocupados por su economía. Y eso quien esté trabajando. Las personas que no tienen ingresos, también sufren de insomnio.

Después de hacer números, los investigadores llegaron a dos conclusiones sorprendentes. Cada año:

No hace falta llegar tan lejos como tener insomnio, ya que simplemente, la falta de sueño de tan sólo una noche, tiene un impacto notable en la capacidad de funcionar que tiene el cerebro. En otro  estudio se tomó como muestra a 14 hombres adultos, sanos y no fumadores. A la mitad de ellos se les hizo permanecer despiertos una noche. Por la mañana, fueron sometidos a una serie de pruebas que implicaban el seguimiento de diez pelotas en una pantalla. A medida que completaban las pruebas, un escáner de resonancia magnética hacía fotos de su cerebro, para ver cómo funciona el cerebro descansado frente al que fue privado de sueño. Por supuesto, los que no habían dormido eran más imprecisos en las pruebas. 

Un adulto debe dormir ente 6 y 8 horas cada noche. Si duermes menos que eso, estás «matando de hambre» al cerebro: cuando estamos cansados,  nuestro cerebro quiere azúcar. 

Después de 24 horas de privación del sueño, existe una reducción global del 6 por ciento de la glucosa que llega al cerebro. Pero la pérdida no es compartida por igual, el lóbulo parietal y la corteza prefrontal pierde 12 a 14 por ciento de su nivel de glucosa. Y esas son las áreas que más necesitamos para pensar: para distinguir entre las ideas, para el control social y poder decir la diferencia entre el bien y el mal: «Un trabajador cansado tiende a funcionar como un trabajador no cualificado».

¿Cuántas horas necesitas dormir al día para estar en plena forma? ¿Notas que rindes menos en tu trabajo cuando llevas varios días sin descansar lo suficiente?