Se está hablando últimamente mucho de los cargos de confianza. La mayoría de los políticos cuentan con estas personas. En los últimos tiempos, se está hablando de que entre otras medidas para hacer recortes en la administración pública, se suprimirán algunos de estos puestos. La pregunta que a mi me surge es ¿Entonces no eran necesario? ¿Y por qué estaban ahí? Veamos cómo y de dónde surgen estos puestos.

El Estatuto Básico del Empleado Público, que entre otras cosas tiene por objeto establecer las bases del régimen estatutario de los funcionarios públicos incluidos en su ámbito de aplicación. Concretamente, son empleados públicos, quienes desempeñan funciones retribuidas en las Administraciones Públicas al servicio de los intereses generales. Los empleados públicos se clasifican en:

Centrémonos en el personal eventual, que es el que viene al caso del artículo de hoy.

Es personal eventual el que, en virtud de nombramiento y con carácter no permanente, sólo realiza funciones expresamente calificadas como de confianza o asesoramiento especial, siendo retribuido con cargo a los créditos presupuestarios consignados para este fin.

Las Leyes de Función Pública que se dicten en desarrollo de este Estatuto determinarán los órganos de gobierno de las Administraciones Públicas que podrán disponer de este tipo de personal. El número máximo se establecerá por los respectivos órganos de gobierno. Este número y las condiciones retributivas serán públicas.

El nombramiento y cese serán libres. El cese tendrá lugar, en todo caso, cuando se produzca el de la autoridad a la que se preste la función de confianza o asesoramiento.

Vemos por tanto, que no hay mucha regulación al respecto, ya que cada administración decide cuántas personas ocuparán estos cargos y cuánto cobrará cada una de ellas. Además, como el nombramiento y el cese, serán libres, no hay una oposición o un examen para elegir a estas personas. Están puestas «a dedo».

Yo no podría creer que una persona que fuera a ser pagada con los impuestos que yo pago, estuviera puesta a dedo. Tal vez lo pueda entender mejor en la empresa privada, pero no en el sector público. No digo que no valgan para el cargo, pero creo que el ser político no te da el derecho ni la obligación a que toda tu familia tenga un súper puesto de trabajo. Os dejo algunos ejemplos:

La alcaldesa de Manilva (Málaga) incorpora como cargos de confianza en el Ayuntamiento a su hermana y su nuera.

Según publica el Boletín del Parlamento de Barcelona del pasado 26 de septiembre, Chantal Framis y Jael Lizarte –esta última cuñada de un hijo de De Gispert– se incorporan al equipo de la presidenta para desempeñar funciones de «técnica asesora del gabinete de presidencia del Parlamento».

El 30% de los altos cargos que ha nombrado Cospedal son viceconsejeros.

Telma Ortiz continuará trabajando en el ayuntamiento de Barcelona.

RTVE prescinde de la sobrina de Oliart y de otros cargos de confianza del expresidente.

Estamos en un tiempo en el que se pide austeridad, recortes, se baja el sueldo a los empleados públicos (incluyendo claro, a estos cargos de confianza). Como he dicho antes, el número y las retribuciones de estas personas, serán públicas. En el Registro Central de Personal, se pueden encontrar estos datos y solamente os voy a dejar un pequeñísimo resumen: en julio de 2009, había 632 puestos de confianza o asesoramiento especial en los 17 ministerios, en julio de 2010 (último dato disponible), había 663.

Trataría de explicaros por qué en vez de bajar, el número sube, pero no os voy a mentir. No lo se.

Algunas noticias que he ido leyendo estos meses al respecto dicen:

Es «un escándalo» el aumento de personal en la Diputación de Ciudad Real.

También he de decir que algunas administraciones sí se están tomando en serio el plan de austeridad y han decidido reducir la plantilla de estos altos cargos:

La Diputación de Granada reducirá un 30% los cargos de confianza y ahorrará 4,4 millones en nóminas este mandato.

La Diputación de Girona ahorrará 2,5 millones en cargos de confianza y sueldos.

El Consell de Palma de Mallorca recorta un 20% la asignación de los partidos y ahorra 400.000 euros en la reducción de seis asesores.

El presidente de la Diputación de Lleida baja los sueldos un 5% y el número de jefes un 20%

Diputación de Salamanca suprime cargos y congela sueldos.

¿Crees que son necesarios los cargos de confianza? ¿Es un sistema justo la forma de elegirlos?